Lluvias torrenciales de "proporciones bíblicas" causaron este viernes serias inundaciones en el norte de Inglaterra y el sur de Escocia, mientras se intensificaba la búsqueda de un policía desaparecido tras el colapso de un puente en la región de Cumbria.
La Oficina Meteorológica del Reino Unido dijo que la cantidad de lluvia esperada para la totalidad de noviembre había caído en 24 horas y la Agencia Ambiental reportó 314 milímetros de precipitación en un área, que es todo un récord para Inglaterra.
Botes salvavidas y helicópteros de la Fuerza Aérea Real estaban utilizándose para rescatar a cerca de 200 personas de sus casas en ciudades del pintoresco Distrito de los Lagos. En esta jurisdicción, el pueblo más afectado es el de Cockermouth, donde el nivel de agua superó los 2,5 metros.
También en Gales, al oeste de Inglaterra, se han producido cortes de carreteras y de electricidad, así como graves problemas en los servicios ferroviarios.