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El fotógrafo Gary llegó por un pollo al horno con ensalada de betarraga y un juguito de maracuyá heladito. "María, la captura de Gaudy Martel, la hijastra de la desaparecida Alicia Delgado, no hace sino enturbiar más la ya golpeada imagen del folclore andino. La policía informó que la muchacha cayó cuando volvía con su pareja y un cómplice de desvalijar una casa. Aunque ella jura que es inocente, su pasado parece condenarla, pues afronta procesos penales por el secuestro de su ex enamorado y por estafar con tarjetas falsificadas. Además, se le vincula con el hermano del peligroso secuestrador 'Negro Francia' y es seguro que recibirá la Navidad en 'Santa Mónica' junto a Abencia Meza. Pero esto es solo la cereza del pastel. El público se preguntará qué tiene que ver con el arte, una cantante como Abencia que disparó su arma de fuego contra un menor de edad, al que casi mata, porque se había subido a un muro para ver su presentación. Además, mientras estuvo libre, se dedicó a armar escándalos con sus amoríos con Alicia Delgado a la que golpeaba y amenazaba. Esa relación lésbica fue un duro golpe para los amantes de la música de tierra adentro, que son personas conservadoras y de costumbres arraigadas. La misma finadita Alicia Delgado, que en sus mejores épocas fue considerada una artista de respeto, se encargó de ensuciar su trayectoria en busca de la prensa que la coloque otra vez en la cima. Para eso, no dudó en ventilar sus intimidades con la 'Reina de las parranditas', con quien se afirma que también estuvieron involucradas, entre muchas otras, la hermana y una sobrina de Alicia. Hasta que la situación se le escapó de las manos y se convirtió en una víctima más: primero, de las golpizas de Abencia y, luego, con su cruel muerte a manos de Pedro Mamanchura, como él mismo confesó en un primer momento. ¿Qué tenía que hacer ese sujeto en el entorno de Alicia Delgado? Ante este panorama, se agranda la figura de personajes como 'Pastorita huaracina', 'Princesita de Yungay', Amanda Portales y ahora último, incluso, Dina Páucar y Sonia Morales". Gary tiene razón. El folclore de antes era otra cosa. Me voy, cuídense.
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