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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su tallarín saltado con carne de lomo jugoso y su limonada heladita. "María, ese caso del arequipeño que estaba casándose por civil y cuya ceremonia fue interrumpida porque llegó una mancha de familiares ¡¡de su esposa y madre de sus dos hijas!! no solo da risa y provoca comentarios como ¡bien hecho, por tramposo! Esto debe llevarnos a una reflexión. No es el único caso en que el hombre -y también mujeres- engañan a sus parejas presentándose como solteros y sin compromiso. En algunos casos presentan documentos falsos; en otros, sobornan a malas autoridades, pero también arman verdaderas pantomimas. El tío Huaytaya, de mi trabajo, era casado, pero tenía una trampita joven, de la que estaba muy enamorado. La familia de la chica desconfiaba de él. 'Shirley, ese novio tuyo es muy viejo para que sea soltero. Seguro es casado y te está haciendo perder el tiempo. Si no te casas con él, nunca más entrará a esta casa'. El viejo, desesperado, recurrió a una treta. Alquiló un local espectacular y contrató a un ex empleado de la Municipalidad de Lince, quien por años casó a miles de parejas para que oficiara una 'boda' más falsa que el trasero de Paco Ferrer. Contrató a dos ancianos de un asilo para que la peguen de sus padres, porque los verdaderos no se prestaron a esa farsa. Los papás de la novia y sus familiares lo abrazaban y le pedían perdón 'por haber desconfiado'. Huaytalla pudo vivir con la 'esposa' y hacer su doble vida, porque también vivía con su mujer y sus cuatro hijos en San Juan de Lurigancho. A la 'esposa' nueva la llevó al Callao. Años después me enteré que perdió por tramposo, pues la jovencita lo 'adornaba' con varios chibolos del barrio y, al final, lo botó de la casa y se quedó con todas sus cosas. Huaytalla se quedó solo porque su primera esposa también lo botó al enterarse de su treta. Es que hasta para hacer trampa, hay que tener mucha clase. Si no, uno termina humillado, como un vulgar 'tramposo monse'. Como le pasó a Edwin Wilson Ortiz Vaca, a quien sus cuñadas le propinaron una golpiza y a su novia la hicieron correr y desaparecer 'de su boda'". Pucha, qué tal sinvergüenza. Solo recibió lo que merecía por mal padre. Me voy contenta. Cuídense.
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