|
Kina Malpartida está escribiendo una página gloriosa para el deporte nacional y por qué no decirlo, en la imagen de lo que somos los peruanos. Es un ejemplo. Una muchacha que pese a haber salido del hogar de un deportista destacado, como el 'Chino' Malpartida y una modelo internacional, como Susy Dyson, es una persona sencilla, alejada de cualquier pose de superioridad. Más aún, es muy crítica de las taras como el racismo, tan arraigado en la sociedad limeña. Y es directa: 'No me gusta vivir en el Perú si tengo que ver que las empleadas del hogar estén prohibidas de bañarse en la playa y recién puedan hacerlo a las 6 de la tarde. Eso me avergüenza'. A la campeona nadie le regaló nada. Influenciada por su padre corrió tabla con su amiga Sofía Mulanovich. También practicó karate. Tuvo problemas, como muchos jóvenes que afrontan la separación de sus padres o la prematura muerte del recordado 'Chino'. Pero luchó por salir adelante y no se dejó vencer. Felizmente encontró el boxeo, un deporte que tiene un gusto especial en el Perú. Siempre estuvimos en un 'casi' para tener un título. Con Mauro Mina, que llegó a ser número uno del mundo y por una lesión a la retina tuvo que retirarse cuando debía enfrentar al campeón del mundo. Orlando Romero, "scar Rivadeneyra y Luis Ibáñez tuvieron su chance, pero perdieron. Marcelo Quiñones y Fernando 'Rocco' Castro fueron ídolos, pero no llegaron a disputar un título. Una mujer tuvo que darnos esa satisfacción. Sus peleas paralizan al país. Porque Kina es aguerrida y pone corazón en cada combate. Por eso sus lágrimas, tras el triunfo, nos emocionan a todos. El último sábado asistimos a una pelea dramática, porque esa 'Galleta' inglesa fue dura de morder. Por eso, si bien las tarjetas de los jueces no reflejaban la superioridad de nuestra compatriota, fue un triunfo justo porque en los momentos cruciales de la pelea supo imponer sus condiciones a fuerza de garra. Bien por Kina. Que siga dando ejemplo en un país donde la corrupción y las pillerías de los políticos, son noticias cotidianas. Apago el televisor.
|