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Este Búho recordaba su primer viaje a Cusco. Contaba que en 1980 el turismo era horizontal, millonarios o mochileros comían en los mismos restaurantes, iban a las mismas discotecas, viajaban en el mismo tren y fuera de los aguaceros propios de la región, no se producían desastres naturales como el que vemos actualmente. Bellísimos albergues en Ollantaytambo se han destruido. El espectacular y mítico Camino del Inca, la obsesión de miles de turistas amantes de la aventura, se convirtió, de la noche a la mañana, en un 'camino de muerte', donde fallecieron una turista argentina y un guía peruano. El río Vilcanota, donde se hacía canotaje intrépido, entre risa y gritos, hoy es un río que transporta cadáveres de personas, vacas, chanchitos y llamas, televisores, muebles y sofás. Los turistas abandonados observan el río y se torturan al ver pasar a esos animales que podían haber servido para unos ricos chicharrones o pachamancas. Pero así de cruel es el destino y también la naturaleza. Justo cuando el departamento se llenaba de turistas millonarios, con hoteles carísimos, restaurantes cinco tenedores, ferrocarriles lujosos como el Expreso de Oriente, sucede esta desgracia que afectará a todos. He estado en Cusco más de una docena de veces, llegando en avión y buenos hoteles, pero pierdo en mi memoria esos viajes y mantengo incólume mi mente el primero, en 1980. En tren, desde Arequipa y el regreso, en un destartalado ómnibus de la empresa 'Carmen Alto de Ayacucho', que se malograba en cada ciudad. Primero, al llegar a Abancay, donde nos dejaron una noche para dormir en el bus, pero con una gringa, los campesinos y pasajeros armamos una fiesta con ron, los comuneros con hojas de coca con cal -la gringa era experta- y me enseñó eso y muchas cosas más. Hoy esa ruta también está destruida por los huaicos. Paisajes hermosos, pueblos hospitalarios que sufren. ¿Será por eso que los Incas construyeron Machu Picchu en las alturas? ¿Porque sabían de la furia del Vilcanota cuando el dios Sol se enojaba? Pienso que el milenario Cusco sabrá levantarse. Es anterior a la República y la Conquista y sigue allí, como Machu Picchu, incólume. Apago el televisor.
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