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El fotógrafo Gary llegó por su cebiche de mero, una papa a la huancaína, un seco de carnero con frijoles y chicha morada friecita. "María, fue terrible la muerte de la abogada Elizabeth Vásquez Marín, asesinada brutalmente a golpes. Hasta los tigres de policiales del diario, que han visto muchos cadáveres, estaban impactados. Es que la pobre mujer quedó horriblemente desfigurada por la golpiza y, para rematarla, le dieron con un objeto contundente en la nuca. Los agentes que investigan el caso se preguntan: ¿Quién pudo odiarla tanto para ensañarse así? ¿Fue un crimen pasional o un ajuste de cuentas? ¿O es que los asesinos se vengaron así de su ex esposo Alejandro Espino, quien cuando era fiscal acusó a peligrosos narcos que se la tenían jurada? Según el periodista de investigación Miguel Ramírez, que durante años vio el caso de Zevallos y logró probar que era narco, el fiscal era un hombre valiente y sufrió represalias del mismo Poder Judicial, por magistrados comprados por el 'Lunarejo' con pasajes a Bahamas. 'A él mismo lo balearon en Huaral', contó. Lo concreto es que unas hienas, gente sin alma y de mala entraña, truncaron una vida exitosa. Elizabeth Vásquez solo tenía 44 años, era una mujer guapa, con dinero y profesionalmente exitosa, pues era una reputada abogada, socia de un conocido estudio jurídico. Además, era contadora y llegó a ser vicedecana del Colegio de Contadores. También fue maestra universitaria en la cuatricentenaria Universidad de San Marcos y la Ricardo Palma. Asimismo, tenía un restaurante campestre en Huaral y era socia de un instituto superior en esa misma ciudad del Norte Chico. Lo tenía todo en la vida y su única hija, una joven de 25 años, era la razón de su existencia y dicen que eran muy unidas. Las primeras investigaciones determinaron que la noche del martes recibió una llamada telefónica y salió de su casa a golpe de la 1 de la madrugada. ¿Quién la llamó? Los sabuesos de Homicidios de la policía ya tomaron este caso y ojalá den con el o los asesinos, para quienes debería haber la pena de muerte". Qué pena dan estas historias. Era una mujer exitosa y buena madre, ¿por qué la mataron con tanta saña y maldad? Me voy triste, cuídense.
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