7 de febrero de 2010
Carniceros en hospitales
COLUMNAS ANTERIORES
Chinito partidor - (2/7/2010)
Respeten a policías - (2/6/2010)
El drama del 'Loco' Aldo - (2/5/2010)
Terribles crímenes - (2/4/2010)
Triunfo del Perú - (2/3/2010)
Gay asesino - (2/1/2010)
Carta de Pancholón - (1/31/2010)
El llanto de Allison - (1/30/2010)
Cruel asesinato - (1/29/2010)
Dolor en el Sur - (1/28/2010)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó por su rico sancochado que tanto le gusta. "María, ¿qué está pasando con la medicina en el país? Antes los médicos peruanos eran respetados y muy requeridos en el extranjero. En Lima solo se enseñaba esta sacrificada carrera en la legendaria facultad de San Fernando de San Marcos, en la prestigiosa Cayetano Heredia, y en la Villarreal, donde algunos dirigentes apristas hacían ingresar a sus familiares. Muchos galenos de San Marcos y Cayetano Heredia fueron contratados para trabajar en los mejores hospitales de Estados Unidos, como Chicago, Nueva York y Los Ángeles. Para estudiar medicina había que tener vocación, y hasta se hacía la carrera en diez años en San Marcos. En realidad, el sueldo de un médico en Perú, comparado con los de otros países, es ínfimo, pero los galenos trabajaban con gusto por su vocación. Recuerdo que hay un juramento, el que legó el 'Padre de la medicina', el gran sabio griego Hipócrates. Sin embargo, veo que desde hace unos años malos médicos están poniendo por los suelos a la medicina peruana. ¿Tendrá algo que ver con la proliferación de universidades 'chicha' que impunemente ofrecen la carrera de medicina?
Yo nunca me operaría, por ejemplo, con un médico egresado de la universidad de Florcita, la  hija de Susy. Ingresar a San Marcos o a la Cayetano, en la especialidad de medicina, es muy difícil. Se exigen unos puntajes para 'cerebritos', como debe ser, pero en nuevas 'universidades' de dos por medio, te ofrecen gratis, si te inscribes en su academia preuniversitaria, un mandil, un estetoscopio de juguete y tu lapicero para que 'hagas las recetas'. ¡Qué es esto, Dios mío! Cobran un billetón y cualquier tarado ingresa a estudiar ¡¡Medicina!!, así se haya sacado 0 en el examen. Ahora muchos estudiantes que aprueban el proceso de admisión no tienen vocación, todos aspiran a ser cirujanos plásticos para ganar mucho dinero o realizar trasplantes en clínicas bamba. Otros no respetan al paciente y operan como sea, extirpando lo sano y dejando el órgano gangrenado. Todo eso se llama falta de vocación. A esos médicos deberían prohibirles ejercer la carrera y que se dediquen a la carnicería, con el perdón de los carniceros". Pucha, mi amigo tiene razón, me voy indignada. Cuídense.

Copyright Prensa Popular SAC ©
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN LA AUTORIZACIÓN DE LOS EDITORES.
Contáctese con Trome Envíe sus cartas o fotos a: trome@trome.com
Desarrollado por Orbis Ventures SAC