14 de febrero de 2010
La Teta del Perú
Por El Búho
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Este Búho, después de ver 'La teta asustada' en su estreno en Lima, manifestó su entusiasmo. Me quedé sorprendido por el universo construido por una joven cineasta limeña, Claudia Llosa. Ya se advertía ese talento en su sorprendente ópera prima 'Madeinusa'. Recuerdo haber leído los comentarios obtusos de una crítica seudoizquierdosa, plagada de dogmatismos, que la acusó de 'racista' por presentar un caso de incesto en el pueblito serrano donde se escenificaba la trama. 'Están presentando a los campesinos como salvajes', fue el argumento que esgrimían los 'críticos ultras'. Pero con sorpresa, cuando se presentó 'La teta asustada', surgieron otros censores, desde el bando contrario, ametrallando a la galardonada película porque 'deja a los peruanos como salvajes'. ¿Cuál es, para estos extremistas de izquierda y derecha, el pecado de Claudia Llosa? Primero, ser blanquita, 'pituca' o como la  llaman. En segundo lugar, tocar temas de sectores marginales que el cine tradicional ha tocado muy poco, sobre todo desde la visión de los de abajo.
En 'Madeinusa', el personaje limeño no es el héroe, sino es un accidente en un pueblo que tiene sus secretos, su fervor y también sus pecados. Su trágico final que permite a la protagonista, Magaly Solier, liberarse  con una maldad, al punto de instigar un asesinato, demuestra que la novel cineasta no se anduvo con idealismos ni romanticismos, algo tan común cuando los directores de la metrópoli abordan los temas andinos, al punto que caen en el ridículo y desdibujan la imagen real del hombre del ande. En 'La teta asustada', otra vez los hombres de la ciudad llegan a una comunidad campesina, pero no son mochileros, sino militares en busca de Sendero Luminoso. En su guerra involucran a campesinos inocentes y violan a centenares de mujeres y niñas. Tanto impacto tuvo entre las comunidades que se habló de una extraña enfermedad, 'el mal de la teta asustada', que transmitían las madres violadas a sus bebitos a la hora de lactar. Un miedo terrible a todo, sobre todo a tener un contacto con un hombre. Si el guión de este filme lo hubiese escrito Gabriel García Márquez, hoy hablarían de Manchay como el nuevo Macondo, la película arrasaría en taquilla y el libro se vendería en todo el mundo, vía Oveja Negra. Lamentablemente, Claudia Llosa nació en el Perú y su éxito hiere a tanto envidioso. Me quedé corto.Mañana continúo con detalles de la película. Apago el televisor. 

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