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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su espectacular plato de pallares con su cojinovita frita encima y una jarra de chicha morada. "María, tú sabes que recorro a diario las calles de Lima, en busca de la noticia. Mi trabajo es mostrar esa imagen impactante que capture la atención del lector y este sienta la necesidad de leer la información periodística que plasmamos en el periódico. Después de varios años de trajinar, estoy curtido después de ver tantas cosas, pero confieso que el crimen de la cantante vernacular Rina Chiara, conocida como 'La voz de Incuyo', me chocó por el salvajismo con que actuaron sus asesinos, entre ellos dos mujeres y una policía, todavía. Hago memoria y recuerdo que el cuerpo irreconocible de una mujer fue hallado en una acequia de Pachacámac. Había sido quemada. Pasaron los días y con los análisis hechos por expertos forenses, se supo que se trataba de Rina Chiara, quien mantenía una relación con un hombre aún casado (aunque ya estaba separado) y esperaba un hijo del comandante Ángel Vizcarra. Esta situación despertó los celos enfermizos de la esposa, la suboficial PNP Gladys Vásquez, quien no pudo contener su ira al enterarse que su 'rival de amores' traería al mundo una criatura producto de la relación con su todavía marido. Por propia confesión, indicó que se contactó con los hermanos Pacheco Medina (Dina, Rubén y Jesús) para que fueran ellos los que le hicieran el 'trabajito' de desaparecer a 'La voz de Incuyo'. Es así que los homicidas, haciéndose pasar por empresarios, contactaron con Rina Chiara y le ofrecen un jugoso contrato. Con este engaño, la llevaron hasta un inmueble ubicado en Lurín y es allí donde la esposa esperaba a su rival. '¿Sabes quién soy? Te dije que no te metas con mi esposo'. La cantante asustada y sorprendida le respondió: 'Él ya no está contigo, están separados'. Esta respuesta encendió aún más el odio de la homicida, quien con la cacha de su revólver le golpeó la cabeza, y no contenta con ello le cortó el pelo hasta dejarla prácticamente calva. La dejó casi inconsciente de tantos golpes en la cara y aprovechó esto para darle un potente somnífero que la dejó casi muerta. La primera intención fue enterrar a Rina Chiara, pero luego compraron dos galones de gasolina, los rociaron sobre ella y le prendieron fuego. No les importó que la cantante aún estaba con vida y llevara un hijo en su vientre. ¿A tanto puede llegar el odio de una mujer despechada?" Qué horrible historia. Pobre Rina, nadie merece morir de esa forma tan salvaje. Me voy triste, cuídense.
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