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La renuncia del fiscal Avelino Guillén, al Ministerio Público causó una gran sorpresa. ¿Por qué se apartaba el acusador de Fujimori? Guillén afirma que una mano siniestra movió los hilos para que lo desaprueben en el examen que rindió para alcanzar uno de los cinco puestos en la Fiscalía Suprema. En el Consejo Nacional de la Magistratura, que evalúa y nombra a fiscales y jueces, aseguran que Guillén no respondió bien la prueba y por eso lo jalaron. ¿Quién miente?, ¿quién dice la verdad? No cabe duda que Guillén es un profesional bien preparado que participó en varios procesos importantes: Víctor Joy Way, Blanca Nélida Colán, congresistas tránsfugas, jueces digitados y muchos otros en los que pidió las penas más severas para los acusados. Pero definitivamente, el que le dio celebridad en todo el planeta fue el juicio al mismo Alberto Fujimori en el 2007. Agarró este histórico caso prácticamente de casualidad, cuando el fiscal titular José Peláez Bardales pidió licencia. Desde el comienzo, no mostró ningún temor en hacerle las preguntas más incómodas al papá de Keiko. 'Siéntese bonito, esto es un tribunal', le dijo al 'Chino' la vez que este, lleno de soberbia, se tiraba en el asiento como si estuviera en su casa. Fuji no pudo ocultar su cara de sorpresa y tartamudeó nervioso al intentar una respuesta. 'Ustedes no derrotaron al terrorismo, eso es una falacia...', le aclaró en otra oportunidad, provocando la ira del 'Chino'. 'Acusado Fujimori, yo hablo y usted responde', le dijo otro día, poniéndolo en su sitio. Esas frases, y su estilo incisivo para interrogar, le granjearon el odio de muchos corruptos que se la juraron y que hoy festejan su alejamiento. Lo cierto es que el proceso que condujo fue elogiado por organismos internacionales defensores de los derechos humanos y terminó con Fujimori condenado a 25 años de cárcel por las matanzas de Barrios Altos y 'La cantuta'. Aunque a muchos no les guste, Guillén prestigió el Poder Judicial de nuestro país, tan embarrado de estiércol en la época de Montesinos por jueces sinvergüenzas y abusivos. Y eso ya es bastante. Hoy, este fiscal está considerando con más calma su renuncia. Creemos que debe quedarse. Las ratas están volviendo a salir de las alcantarillas. Apago el televisor.
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