7 de marzo de 2010
Sangre en carreteras
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Gary llegó al restaurante por un estofado de ternera que se deshacía en la boca con arroz blanco graneadito, ensaladita de cebolla y lechuga, y un emoliente heladito. "María, los accidentes de tránsito matan más peruanos que todos los delincuentes juntos, que no son pocos. Hay que decirlo: El plan Tolerancia Cero es un grandísimo fracaso, una vergüenza que no ha evitado más muertes. Incluso, hasta parece que ahora hay más choques y volcaduras. Y encima, todos parecen adormecidos, pues nadie reacciona. Ni la población y menos las autoridades. ¿El ministro de Transportes dormirá tranquilo? El choque frontal de dos buses hace unos días en La Libertad, que dejó casi 40 muertos, fue una noticia que hizo detenerse a la gente un par de minutos para leerla o escucharla, persignarse para que no les pase a ellos y luego seguir adelante. Como si nada. Todos continuamos con nuestras vidas. ¿Es que ya perdimos la capacidad de indignarnos, de conmovernos por hechos como ese? El  gobierno parece que hace tiempo tiró la toalla. Da la impresión que se rindieron. Ya nadie, o muy pocos, hablan de ese chiste llamado Tolerancia Cero.
Y así quieren seguir importando miles de carros chatarra. Los accidentes se producen básicamente por culpa de los conductores (por borrachos, correlones o cansancio), por el estado de los vehículos (antigüedades con más de 20 años de uso, o porque son transformados) y por el mal estado de las carreteras. Pero casi siempre son por los dos primeros factores. Mientras las autoridades no hagan cumplir las normas viales, mientras los conductores no nos dejemos de estupideces y sigamos manejando en forma temeraria, como si hacerlo fuera un juego, más gente seguirá pereciendo. Como la empresaria que solo tenía nueve días de casada y perdió la vida en esa tragedia en La Libertad que, según la policía, se produjo por culpa de los choferes. Daba pena ver a su pareja, que recién había acabado de convertirse en su esposo y ya era viudo. A él lo llamaron por la mañana, porque en la agenda de la muertita encontraron su número, para informarle. 'Fue la noticia más terrible de mi vida', dijo desconsolado". Qué terrible. Por eso, yo tengo terror viajar a provincias. Me voy, cuídense.

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