La doctora Jessica Bravo, representante de la SPN, dijo que la diabetes mellitus es la causa más común de enfermedad renal y constituye más del 44% de los casos nuevos de insuficiencia renal que se presentan anualmente en el mundo.
"Por lo general, la insuficiencia renal en el paciente diabético aparece a los 15 ó 25 años de ser diabético", precisó la nefróloga con motivo de celebrarse, el jueves 11 de marzo, el Día Mundial del Riñón y que este año está dedicado a la diabetes.
Los pacientes que pueden desarrollar insuficiencia renal son aquellos que tienen: obesidad, hipertensión arterial, sedentarismo, dislipidemia, antecedentes de familiares con diabetes, historia de enfermedad vascular, macrosomía fetal (pesar más de 4 kg. al nacer) y síndrome de ovarios poliquísticos (en el caso de las mujeres). Pero también quienes toman sus medicinas de manera irregular y no cumplen el plan de dieta saludable.
Los síntomas relacionados con la insuficiencia renal aparecen solo cuando la función renal ha disminuido a menos del 30% de su capacidad normal, es decir, cuando el mal está avanzado y, para llegar a esta etapa, pueden pasar 15 ó 20 años antes de ser diagnosticado.
Pero esta enfermedad puede ser descubierta en su etapa inicial, mediante un análisis de orina. "Detectada tempranamente, es posible controlar su avance con un tratamiento adecuado y evitar que la función renal comience a disminuir de manera progresiva", sugirió la especialista.
Para prevenir el daño renal, la doctora Bravo recomendó a las personas con diabetes: controlar el nivel de glucosa en la sangre, el colesterol y la presión sanguínea; hacerse un descarte de enfermedad renal anualmente, tener una dieta adecuada, hacer ejercicios, evitar el consumo de alcohol y tabaco, y acudir estrictamente al control médico.