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El fotógrafo Gary llegó por un tacu tacu con un bistec montado, rocotito, ajicito y un refresco de maracuyá friecito. "María, mucha gente se opone y, en especial la Iglesia Católica, a la 'píldora del día siguiente' por considerarla abortiva. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que no lo es. Amparado en ese informe, el Gobierno decidió reiniciar la distribución gratuita de las píldoras en hospitales y centros de salud. Aún en contra de la decisión del Tribunal Constitucional, que lo exhorta a cumplir con su fallo dado hace unos meses, prohibiendo que el Estado la reparta. El tema es muy complejo. Primero, porque el punto clave de la discusión es si la píldora es abortiva. Aunque la OMS ya se pronunció y dice que no lo es, muchísimas personas sostienen que sí, porque impide la anidación o implantación del óvulo fecundado en el útero de la madre. Y como sabemos, nuestra Constitución defiende la vida humana desde el momento de la concepción. Pero aquí también hay otro punto en debate, pues existen sectores que afirman que a un óvulo recién fecundado no se le puede considerar una vida, sino un proyecto de vida. Lo cierto es que en esta guerra de argumentos, las partes enfrentadas no se ponen de acuerdo y, creo, no lo harán nunca. Por otro lado, está el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y si quieren o no traer al mundo a un nuevo ser, al que deberán cuidar y mantener toda su vida. En este punto, me parece discriminatorio que las mujeres con recursos sí puedan adquirir la píldora, pues se vende en farmacias a 15 soles (dinero con el que una madre de un sector popular destina para dos el menú de dos días). Ellas no tienen dinero excedente para comprarla ni información. ¿Este problema con tantas aristas morales se reduce solo a una cuestión monetaria? ¿La que tiene plata hace lo que quiere y la que no, debe aceptar que otros decidan por ella? Otro argumento en discusión es que esta píldora evitará a muchas mujeres pasar por el trance del aborto -que se practica por miles y a escondidas en nuestro país- en el que arriesgan sus vidas. Lo que sí no podemos aceptar es ver a tantos niños por embarazos no deseados como producto de violaciones, sufriendo en las calles, abandonados, mal comidos, sin educación ni futuro". Qué discusión tan difícil. Me voy triste, cuídense.
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