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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante en busca de su espectacular sudado de chita con mariscos, arroz bien graneadito y yuquitas sancochadas, todo acompañado con una jarrita de chicha morada heladita. "María, tú sabes que no simpatizo mucho con lo que viene haciendo este gobierno, pero cuando algo está bien hay que destacarlo. Por fin, veo que el Poder Ejecutivo se ha puesto los pantalones y, a través del Ministerio de Transportes, decidió tomar al toro por las astas, pues quiere frenar de una vez por todas el ingreso de más autos usados al país, los que en otras naciones se consideran 'chatarra'. Estos vehículos ya cumplieron su tiempo de vida e, incluso, han tenido accidentes espectaculares, pero al llegar al Perú son 'maquillados' para que parezcan casi nuevos. Luego, vienen los dolores de cabeza para quienes los compran. Y ni qué decir de la contaminación que producen. Para lograr su propósito, el gobierno denunciará al Poder Judicial, ante el Tribunal Constitucional, ya que todo indica que son malos jueces los que -a través de 'acciones de amparo'- dan luz verde para que vehículos prácticamente inservibles inunden nuestro ya venido a menos parque automotor. Las estadísticas me dan la razón: 42 mil 210 muertos y 330 mil 20 personas heridas se registraron entre 1991 y 2003 como consecuencia de fallas mecánicas. El 78% de las unidades de transporte público involucradas en accidente de tránsito en 2007 tenía 15 años de antigüedad en promedio y el 62% de transporte público privado que sufrió accidentes fatales tenía en promedio 13 años de antigüedad. A esto debemos sumarle que la edad promedio de la flota vehicular en el Perú es de ¡¡30 años!! Entonces, no nos hagamos los de la vista gorda, ya que es bueno que alguien frene la importación de 'autos chatarra'. Y lo peor es que esos carros son usados ¡para transporte público! El gobierno está invirtiendo millones en obras como el Metropolitano y el Tren Eléctrico, ¿para qué la gente quiere llegar en auto al centro? No hay cocheras, el tráfico en 'horas punta' es infernal. En otras capitales, la gente usa el Metro o el servicio público y camina algunas cuadras para llegar a su trabajo. Aquí quieren que los dejen en la puerta y no caminan ni una cuadra. Esa es una pésima costumbre, única en el mundo". Pucha, mi amigo tiene razón. Somos un país en desarrollo, no dejemos que un grupo de vivazos nos mande otra vez para atrás. Me voy, cuídense.
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