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El fotógrafo Gary llegó por su humeante sancochado de los lunes con carne de res, piernas de pollo y su infaltable chorizo y harta col, zapallo y su chicha morada. "María, no terminamos el tercer mes del año y ya hay más de 70 suicidios en Perú. Los especialistas creen que, de ese total, al menos el 30% lo hizo empujado por los celos enfermizos, que dicho sea de paso también provocan asesinatos. Uno de los casos más conmovedores fue el de hace solo unos días, del niño de apenas 12 años, quien se ahorcó aparentemente porque la chica a la que le pidió que sea su madrina de promoción, una joven de 23 años, no aceptó, pues debía viajar a Estados Unidos. Pobre pequeño, se había obsesionado con la joven. A veces los padres están embarcados en sus labores de trabajo o del hogar y descuidan dar afecto a sus hijos en una edad difícil. El último caso de aparente suicidio ocurrió ayer. Se trata de un joven, de 26 años, quien se habría quitado la vida en un hostal en Surco. Parece que tomó muchas pastillas con cerveza. El domingo, una jovencita fue salvada por un bombero, que evitó se lance por un acantilado del circuito de playas en Miraflores. 'Estoy harta de esta vida', gritaba la pobre. Gracias a Dios, el 'hombre de rojo' la pudo agarrar. Este tema de los suicidios parece un problema mucho más extendido de lo que se cree. Para nada se trata de casos aislados. Hace unos cuantos días, la policía de Andahuaylas advertía de 'una ola de suicidios' porque varias personas habían intentado matarse tomando veneno, entre ellas una menor de apenas 13 años porque su padre se negaba a reconocerla. ¡Imagínate! ¿Cómo es que muchos rechazan a sus pequeños, sin importarles el gravísimo daño que les hacen? Creo que en nuestro país hay muchos enfermos mentales, no en el sentido de que estén locos, pero sí con males como la depresión, celotipia, trastornos de la personalidad y tantas patologías más que causan enorme sufrimiento al que las padece y a sus familiares, pero no son tratados por especialistas. Erróneamente se cree que al psicólogo o al psiquiatra solo acuden los locos. Tremendo error. Todos deberíamos visitarlos para que nos enseñen a lidiar con los problemas de pareja, de la casa, los hijos y el trabajo. Las heridas en la mente casi siempre son más graves que las del cuerpo, y no nos queremos dar cuenta". Gary tiene razón. Me voy. Cuídense.
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