3 de abril de 2010
'Perdónenos che'
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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su espectacular plato de tallarines verdes con su churrasco a la inglesa y una jarra de chicha morada heladita. "María, en el trabajo me destacaron para seguir a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, en su visita oficial a nuestro país. Es una mujer muy elegante, aunque se pinta bien 'perica'  y donde vaya no puede pasar inadvertida. Sus palabras volvieron las aguas a su nivel entre dos países que siempre fueron hermanos: "Siento que esta visita es de desagravio institucional y de reparación histórica. Esto es lo que he venido a hacer en nombre de todos los argentinos". De esta manera puso punto final a unas relaciones bilaterales enturbiadas desde hace 16 años, cuando el dignatario argentino de ese entonces, el atorrante Carlos Menem, avaló una venta de armas al Ecuador, en pleno conflicto del Cenepa (1995). Fue como una puñalada por la espalda. Y eso que Argentina era uno de los ¡¡¡garantes!!! en el tratado de paz con los ecuatorianos.
Recordemos la historia. Corría el año 1982 e Inglaterra tenía la posesión de una colonia en territorio argentino, unas islas frente a la costa que ellos llamaban Falkland, pero para los argentinos eran las 'Malvinas'. La gobernación la tenía un inglés y había muchos granjeros ('farmers') ingleses en la isla, pero también argentinos que trabajaban para estos 'colonos'. Argentina siempre le reclamó a Inglaterra la devolución de esa isla, pues ya había pasado la época del colonialismo. La negativa de Margaret Thatcher, la 'Dama de hierro', hizo que el dictador Leopoldo Galtieri mandara sus naves para ocupar militarmente el territorio y convertir a Las Malvinas en provincia argentina. Se produjo una guerra. Inglaterra lanzó su poderosa flota conformada por portaaviones, submarinos y barcos, y también llegaron sus sanguinarios 'Gurkas', unos guerreros de Nepal, mercenarios al servicio de la 'corona'. En ese momento, la figura del fallecido ex mandatario peruano Fernando Belaunde Terry se hizo más grande. Ordenó que nuestros pilotos, a bordo de Mirage y armados con misiles vayan a ayudar al país hermano. Incluso se dice que con un 'Exocet', dado por el Perú, se logró hundir a un acorazado inglés. Los gauchos pelearon con bravura, pero al final sucumbieron ante el poderío bélico de los británicos. Este triste episodio hizo más unidos a peruanos y argentinos, pero un siniestro Menem, acompañado de malos militares, melló esos lazos casi inquebrantables, al vender armas a los ecuatorianos para que maten a nuestros soldados. Ahora todo ha quedado en el pasado y debemos pensar en el futuro que nos espera: hacer más grande a Sudamérica". Pucha, Perú y Argentina jamás debieron estar separados. Me voy, cuídense.

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