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El fotógrafo Gary llegó por su carapulcra chinchana con carne de res, gallina, chancho y una chicha morada heladita. "María, ni los más sanguinarios personajes de las películas de terror alcanzan el grado de brutalidad, crueldad y sadismo del 'Monstruo de Bagua'. Freddy Kruger y Jason, 'el asesino de la máscara de hockey', parecen principiantes, apenas unos aprendices frente al despiadado Víctor Pérez Valle, acusado por la policía de haber matado a su padre, a su madrastra y a sus cinco pequeños hermanos en su chacra, en un apartado caserío de Amazonas. Los peritos señalan que a los dos primeros los asesinó de un balazo en la cabeza. A los niños los masacró con un filudo cuchillo. No puedo ni imaginar ese terrible baño de sangre. Y el terror de los niños en su hora final. Los detectives cuentan que uno de ellos, Denis, de solo 12 años, intentó escapar cuando se dio cuenta de la muerte de sus padres, pero fue acuchillado por el demonio. Pese a sus graves heridas, logró internarse en el monte, pero no resistió y murió. El asesino lo buscó, cargó el cadáver de regreso a casa donde lo depositó para seguir con su matanza. Dicen que el sanguinario sujeto estalló de ira cuando su padre no le quiso dar unas tierras para independizarse. Ahí decidió masacrarlos. Con solo 20 años, este asesino -si se demuestra su responsabilidad- no solo sería eso, sino algo mucho peor: Un monstruo. ¿Quién puede ser capaz de destrozar a cuchillo a unos indefensos niños que, además, son sus hermanos? Definitivamente, el criminal tiene malogrados el cerebro y el alma. Para casos como estos deben existir la pena de muerte. Ya ni siquiera como castigo -pues, su culpa es tan grande que la muerte sería un premio-, sino para proteger a la sociedad de un ser tan peligroso. Los agentes de la policía se mostraron sorprendidos, además, porque cuando cinco días después fueron descubiertos los cadáveres, el acusado fingió conmocionarse y lloró desesperadamente por las horribles muertes de sus familiares. A los investigadores hasta les exigió atrapar a los responsables. Pero cayó paseando como si nada en un alejado distrito de su región. Es increíble cómo los humanos somos capaces de odiar tanto". Estoy horrorizada y triste por la suerte de esta familia, sobre todo por los niños. Me voy, cuídense.
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