Porque Dunga apuesta más por la lucha que por la 'magia'. Sabe que Kaká, Robinho, Luis Fabiano y un todo terreno como Maicon, alguna van a hacer y atrás la solidez de Lucio y Julio César le da para dormir en paz.
Para el debut tenían a un rival cuya poca ambición no le daba para ganar. Entonces la temática del partido fue esperar en qué momento caía el gol sudamericano. Y se esperó, y se esperó.
Pero en el primer tiempo la garganta quedó seca. A los 12', Elano remató de derecha, pero allí estuvo el golero Ri Myong Guk para decirle que no. A los 39', un remate de Felipe Melo y a los 43' un frentazo de Luis Fabiano estuvieron cerca.
La felicidad llegó recién a los 55' cuando Elano sirvió para Maicon y este sacó un balazo al primer palo que sorprendió al portero y se convirtió en el primero de Brasil.
A partir de allí ya todo cambió porque los asiáticos salieron un poco más y eso bastó para que Elano pusiera el segundo a los 71' luego de un genial pase de Robinho. La fiesta era completa hasta que Ji Yun y un zurdazo inesperado se hicieron presentes para decirle al mundo que esta selección auriverde tiene todavía guardados los lujos, los 'tacos', las 'huachas'. Ojalá que pronto nos regale una propina.