Cada vez es más complicado movilizarse a bordo de algún vehículo en donde el tráfico es el pan de cada día. Las horas que los limeños quedan atrapados en alguna avenida sin poder avanzar, viene generando que muchos sufran de estrés y ansiedad.

Un informe de 90 Matinal reveló que pasajeros y choferes de unidades de transporte público son las personas más propensas a padecer alguno de estos males psicológicos.

“Cuando uno está con estrés, prácticamente baja en defensas y también hay enfermedades a nivel psicológico y físico que aparecen por el estrés”, detalló el psicólogico Walter Dávila al ser consultado sobre los males que sufren los usuarios de transporte público.

Sin duda, la congestión vehicular obliga a los limeños a salir con un mayor tiempo de anticipación desde sus puntos de partida, pues muchos no saben cuánto tiempo les tomará llegar a su destino.

Pero son los choferes quienes lidian con este mal capitalino, pues están varias horas a bordo de su unidad conviviendo con el sonido de las bocinas, peatones irresponsables y conductores que hacen lo que quieren en las pistas.

“Acabo triste por este tráfico. Nosotros entregamos cuentas del carro, ya no rendimos como antes por el tráfico”, expresó José Ospinal, un conductor que tiene 20 años frente al timón de un microbús.

A través de un estudio de la Universidad del Pacífico, se determinó que al 82% de los limeños el tráfico le quita calidad de vida, mientras que un 92% de ellos padece de estrés a causa de la lucha que tienen con el transporte urbano.

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