Por: Óscar Torres

Es uno de los héroes de la batalla contra el . Estuvo en Iquitos y, pese a pertenecer al grupo de riesgo, encabezó la lucha contra esta maldita pandemia. Fue ministro de Salud, hoy es parte fundamental del Comando Covid-19. El doctor habló con claridad en este momento angustiante para el país, en una entrevista que se publicó el pasado 31 de mayo.

Doctor Ugarte, mucha gente piensa y especialistas, incluso, que el coronavirus nos está ganando la batalla. ¿Es verdad?

Creo que hay varias batallas en esta guerra... Yo no tengo la menor duda de que vamos a ganar la guerra, pero es que en cada batalla y, estas se están dando regionalmente, nos pegan duro. La mejor forma de mirar este escenario y entender esto que ha sido planteado como la meseta es que esa es una estimación promedio nacional.

Ha fallado la estrategia del gobierno, ¿en qué?

Yo no creo que haya fallado. Las medidas que se adoptaron eran las adecuadas, lo que pasa es que no necesariamente se ha podido implementar de igual manera en todos los sitios y justamente ahí en los sitios donde no se logró la contención social, el distanciamiento social, y desde un principio se notó que era muy difícil de aplicación en Loreto y en el norte.

Si empezamos a tiempo la cuarentena, ¿por qué tenemos esta explosión de casos?

Lo que estamos viendo para entender lo que podría verse como una explosión de casos son las miradas regionales. A mí me queda muy claro que Loreto tuvo un punto culminante hace tres semanas y ahora está en descenso, pero están llegando a su punto más alto Piura, Lambayeque, Ucayali. Y lo que viene, esa es mi preocupación, es Lima. Lima todavía está recién subiendo, no ha llegado a su cúspide y lo que vamos a ver, me temo, es una situación muy crítica en Lima. Entonces, la sensación que va a haber es que no estamos ganando, sino que estamos perdiendo. Pese a que el promedio nacional puede decir que vamos emparejando.

La BBC publicó un informe en que las cifras que tenemos se deben a la informalidad y a la idiosincrasia de los peruanos. ¿Como médico usted siente que se ha desbordado?

Yo creo que la informalidad, efectivamente, ha jugado su rol y eso se expresa en ese poco control social que en gran medida se ve cuando uno compara con otros países, que es autocontrol social. Por ejemplo, en los países europeos e incluso en diferentes estados de Estados Unidos no se ve a la policía obligando a la gente a no estar en los mercados. Hay un nivel de control social mucho mayor. Y parte de la informalidad que conocemos en la economía del país, 70% de informalidad, se expresa en normas de conducta y en el no acatamiento de los acuerdos adoptados.

INSUFICIENCIA RESPIRATORIA

¿Coincide con su colega Pilar Mazzetti en que estas tres semanas serán muy difíciles?

Sí, totalmente, y lo digo por Lima porque me temo que las próximas semanas ahora en junio, que empieza el lunes, la situación se va a poner más aguda porque va a haber mayor cantidad de casos entre moderados a severos, donde el síntoma fundamental será insuficiencia respiratoria, cuando lo que teníamos en semanas anteriores eran casos febriles, dolores de un tipo u otro, pero cuando empieza la insuficiencia respiratoria, que quiere decir ya un cuadro más severo, el problema es oxígeno, ni siquiera falta de camas UCI.

¿Por qué el presidente declaró que habíamos llegado a la meseta y que la curva iba a bajar? ¿Estuvo mal asesorado?

No, yo creo que lo que él ha dicho y trato de explicar ahora es lo que los técnicos han dicho en la suma y resta de nuevos casos dados de alta se va empatando, a eso le llaman meseta. Cuando haya más casos de alta y menos nuevos casos diremos que estamos descendiendo, pero, como digo, eso puede ser una estadística como promedio nacional, pero los promedios como sabemos son ficciones matemáticas y lo que tenemos son realidades concretas. Por eso me gusta hablar más de las curvas regionales, que es donde se ven los problemas críticos como los que yo avizoro para Lima.

Estuvo en la región Loreto, Iquitos. ¿Cuál es la principal conclusión de lo que estaba pasando en ese lugar?

Lo principal es que no se siguió la norma de distanciamiento social para evitar el contagio y este se produjo con una masividad mucho mayor que en el resto del país. Un indicador, en el promedio nacional de la cantidad de casos positivos el 10% ha requerido hospitalización. En Loreto, de la totalidad de casos que se presentaban, el 40% requería hospitalización porque era una cosa mucho más masiva y ese es un indicador crítico.

¿Nuestro sistema de Salud ya colapsó?

No. Hay todavía capacidad de respuesta, pero justamente es mejor tener una mirada regional porque las curvas como vienen no son simultáneas, sino vienen una detrás de otra y nos permite afrontar mejor, si tenemos claridad, de que son curvas regionales que nos permiten, por lo tanto, concentrar determinados recursos en determinados momentos en unas zonas y después pasar a otras zonas, y luego a otras.

¿Sirve realmente que la cuarentena se haya prolongado hasta el 30 de junio?

Sirve relativamente porque la cuarentena se está aplicando también con relatividad, porque se ha flexibilizado en cuanto a horarios, en cuanto a asistencia a determinadas labores o sectores de la producción. Ha habido un cambio.

‘COLETAZO’

¿Podría haber un fuerte rebrote dada la cantidad de gente que está saliendo a las calles?

No diría un rebrote, pero yo sí creo que en Lima puede haber un ‘coletazo’ porque el proceso sigue en efervescencia. En Lima no hemos llegado a lo que sería esa meseta, que es el promedio nacional, y todavía me temo que hay un incremento que se va a realizar en las próximas semanas, y eso mostrará una situación muy crítica en cuanto a presión sobre los servicios, sobre las camas UCI y lamentablemente quizás también en fallecidos.

¿Qué le decimos a la gente que no tiene plata para comer y debe salir a trabajar?

Cuando eso es inevitable, el máximo de los cuidados de protección para evitar los contagios en las aglomeraciones de gente, evitar las aglomeraciones en los centros donde ya se ha detectado claramente una incidencia muy alta: los mercados, por ejemplo, estos grandes mercados donde se han encontrado en algunos 50, 60, 70% de positividad, está clarísimo que esos son centros de contagio. Es preferible evitarlos, pero ahí las autoridades municipales deben regular alguna forma de descentralización de los mercados…

En estos momentos, ¿cuál es la mejor manera de protegernos?

Sigue siendo el distanciamiento social, la protección individual y familiar con el lavado de las manos, la mascarilla como forma de evitar el riesgo de contagiarse y el aislamiento domiciliario cuando haya positividad y mientras no haya una sintomatología que sí amerite ir a los hospitales.

Esta pandemia es algo nuevo. ¿Podría decir qué va a pasar en las próximas semanas y meses en el Perú?

Pese a que es algo nuevo y recién lo estamos conociendo, yo creo que esta es una epidemia que, como estamos viendo en otros países, tiene una curva de unos 5 a 6 meses. Desde que inicia llega a su punto más alto y luego va decreciendo con variantes entre los diferentes países.

¿Podría darle un mensaje a la población que está angustiada en estos momentos?

El máximo de compromiso y cuidado tanto individual como familiar, y respetando las normas y las decisiones en cuanto al distanciamiento social. Además, recurrir a los servicios de salud si es que hay sintomatología sospechosa.

Muchas gracias doctor Ugarte, ¿y para cuándo cree que nos libraremos de este mal?

Gracias a usted y bueno, yo creo que vamos a tener todavía unos dos o tres meses más antes de que ya la curva empiece a ser cada vez menor y podamos retornar a formas de vida social y cotidiana menos restringidas de cómo se ha venido viviendo.