Presidente Pedro Castillo en Historia Nunca Contadas. (Foto: GEC)
Presidente Pedro Castillo en Historia Nunca Contadas. (Foto: GEC)

Hace dos domingos el programa ‘Panorama’ lanzó una bomba nuclear que hasta hoy remece al país yel mandatario se reunió en Palacio de Gobierno con el empresario árabe Samir Abudayeh, quien, luego de esa cita, ganó una irregular licitación de ¡74 millones de dólares!

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En la sesión, según los registros oficiales, también habrían participado la ubicua lobista Karelim López y Hugo Chávez, gerente de Petroperú, la entidad que firmó el escandaloso contrato.

La denuncia ha puesto a Castillo sobre las cuerdas. En dos oportunidades se opuso a que los fiscales ingresaran a su oficina, luego se fue donde y después se reunió con un grupo de periodistas. A los colegas les dijo que cambiaría, pero hay ser ingenuos para creerle.

Mientras tanto, en Petroperú, la cueva del faenón, se desaparecían documentos y videos, que relacionaban a Abudayeh, López y el gerente Hugo Chávez, íntimo de Castillo.

Por último, el viernes, cuando los fiscales estaban en plenas diligencias, se anunció la anulación del contrato.

DESCUBRIMIENTO DE EL COMERCIO

Se trata, obviamente, de una medida astuta para amenguar el escándalo y desaparecer más pruebas. El domingo, El Comercio descubrió que el empresario árabe ganó otra licitación de un S/ 1 millón, después de la cita con Castillo.

Castillo está acorralado. La clave está en la reunión que tuvo con Abudayeh. En un inicio, a través de su abogado Eduardo Pachas, la negó, pero el propio empresario lo desmintió.

“Asistí a Palacio de Gobierno para conversar con el presidente de la República (…) Fue una reunión solo con el presidente, no hubo más personas (…) La reunión fue para abordar la coyuntura de los panicultores, agricultores que abastecen este producto a las empresas que producen biocombustible”, dijo en un comunicado que difundió apenas estalló el escándalo.

Puesto al descubierto, Castillo –otra vez a través de su abogado- admitió ese encuentro. “(…) Entiendo que hubo una reunión de dos o tres minutos, solamente con el señor (Abudayeh)”, dijo Pachas al diario ‘La República’.

¿Una reunión de dos o tres minutos? ¿Quién se puede creer tamaño argumento?

Hasta antes del alboroto, Abudayeh se codeaba con la flor y nata del empresariado y la política. Hoy se sabe, entre otras cosas, que era amigazo de Walter Ríos, de la red de magistrados corruptos de ‘Los Cuellos Blancos’. En agosto del 2017, le armó una fiesta, con prostitutas incluidas, “con la finalidad de obtener presuntos beneficios judiciales”.

Cuentan que Abudayeh ha contratado a una conocida empresa experta en ‘lavar la cara’ y en ocultar los entuertos de sus clientes.

A estas alturas, resulta escandaloso que la fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, no proceda a investigar a Castillo por este nuevo caso. ¿O son como el pan y la mantequilla? Nos vemos el otro martes.

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