Con cerca de once millones y medio de habitantes, Bolivia acumula un total de 16.009 muertes y 419.313 contagios de COVID-19. (Foto: EFE)
Con cerca de once millones y medio de habitantes, Bolivia acumula un total de 16.009 muertes y 419.313 contagios de COVID-19. (Foto: EFE)

En se han viralizado diversos mensajes sin ninguna base científica donde animan a la gente a no vacunarse debido a que los “convierten” a los inmunizados en “hombres lobo” que devoran seres humanos.

A través de audios -algunos de ellos en quechua- e imágenes y videos, habitantes de la región Norte de Potosí han masificado estas afirmaciones en redes sociales como Whatsapp, aprovechando rumores y noticias falsas sobre la supuesta presencia de monstruos con apariencia de lobo que ya han provocado “varias muertes”.

“Mucha gente está diciendo que la vacuna está provocando que la gente se vuelva animal para que coma humanos. Que puede ser que la vacuna está creando ‘anti-yo’”, se escucha en uno de los audios.

“Ayer han mandado a las autoridades originarias, a las autoridades de todos los pueblos, que nos cuidemos, que hay un lobo que está andando. Que ya hay dos o tres personas que se han comido. ¿Será verdad?”, cuestiona otro.

Un último archivo, además, contiene las advertencias de un antivacunas, que dice ser parte de un sindicato, e insta a no inmunizarse, ya que profesionales de la salud han identificado incontables efectos adversos en los fármacos.

Lo cierto es que ni los científicos ni las autoridades mundiales han reportado algún caso de alteración genética provocada por las vacunas anticovid. Además, ante la ola de desinformación, el Gobierno boliviano ha desmentido su veracidad.

Esta confusión proviene de varias tecnologías usadas para crear vacunas usando virus modificados o partes de su ARN. En específico, parte de los fármacos desarrollados por Pfizer/BioNTech o Moderna, en los que a través de un novedoso método -aunque no desconocido- se inocula un fragmento muy pequeño del código genético del coronavirus, conocido como ARN Mensajero.

Como explican los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. en su “Guía para entender cómo actúan las vacunas de ARNm”, este tipo de fármacos “no afectan el ADN ni interactúan con él de ninguna forma”.

Fuente: EFE