Días antes de las elecciones del 10 de abril pasado, -la defensora del gobierno de – reapareció y atacó a varios de los actores de la serie ‘Al fondo hay sitio’. Ellos habían difundido fotos con sus rostros pidiendo no votar por la candidata presidencial Keiko Fujimori.

La polémica Laura Bozzo saltó hasta el techo. En su cuenta de Twitter escribió: “Peor ustedes, no son nadie, mediocres pagados, tiemblan de miedo, pero es el pueblo y solo ellos los que deciden”.

“No me defiendas, comadre”, habrán dicho muchos fujimoristas. Laura Bozzo como muchos recordarán jugó un papel nefasto durante el gobierno fujimorista. Era la engreída del presidente Alberto Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos. En su programa ‘Laura en América’ hacía todo lo que ellos le ordenaban, hablaba maravillas de ambos y atacaba a los políticos y periodistas de oposición que denunciaban los casos de corrupción que se descubrían.

Laura Bozzo desarrolló una estrecha relación con Montesinos, a quien visitaba en el temible Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Tanta era su amistad que, cuando el siniestro ‘Doc’ no podía recibirla, Laura le escribía cariñosas y preocupadas cartas, que iban acompañadas con chocolates y galletas del gusto del asesor presidencial.

En una de esas misivas que cayeron en mis manos el año 2002 y publiqué en El Comercio, Laura Bozzo le escribió: “Vladimiro, te mando unos dulces para que tomes con tu manzanilla en las noches”. Y en otra le puso: “Te mando las galletas y los chocolates que te gustan. Descansa, no trabajes mucho”.

Laura Bozzo no tenía límites en su programa de TV. Sometía a sus ‘invitados’ a vejámenes que ellos aceptaban a cambio de dinero. Hasta secuestró a una menor para que dijera públicamente que su padre, un suboficial de la policía, vendía droga y la obligaba a consumirla, lo cual era falso.

Por este hecho, que descubrimos y probamos en la Unidad de Investigación de El Comercio, Laura Bozzo fue condenada a arresto domiciliario.

La vida y andanzas de Laura Bozzo están plasmadas de manera impecable y amena en el libro ‘Señorita Laura’, del periodista Marco Sifuentes, el escritor Hernán Migoya y el ilustrador Ricardo Montes.

Se trata del primer cómic político basado en una investigación periodística. Relata la vida de Laura Bozzo desde sus inicios como candidata a regidora hasta cuando se fue luego de cumplir su condena a México, donde aún sigue haciendo de las suyas. Es un libro de necesaria lectura y que se lee de un tirón.

Todo indica que el cordón umbilical que unió a Laura Bozzo, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos continúa vigente. Por eso ataca a los artistas que tienen y expresan libremente una opinión distinta de la de ella. Laura cree que tiene el mismo poder de antes. ¿Qué les parece?

Nos vemos el otro martes.

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