Hoy, domingo 6 de junio, la jornada electoral de la segunda vuelta por las coincide con la celebración de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, el ‘Corpus Christi, por parte de la Iglesia universal y de millones de feligreses en el mundo.

Dada la polarización en que nos encontramos en este proceso electoral, que tiene a las candidaturas de Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Pedro Castillo (Perú Libre), el Arzobispo de Lima, señaló que ‘será difícil y complejo enfrentar lo que viene’.

“Tenemos que pedirle al Señor que nos ayude a sobrellevar todo periodo difícil que viene, que no es fácil ni para nosotros ni para el mundo en este momento, porque en todo el mundo hay crisis difíciles de solucionar, una crisis generalizada muy grande”, expresó monseñor Carlos Castillo, durante su homilía.

NECESITAMOS ABRIRNOS A LOS QUE SUFREN

Con la participación ciudadana y democrática se tendrá que elegir al próximo presidente del Perú, ante lo cual el religioso señaló que “nuestra tarea es inspirarnos en el Señor, dejarnos penetrar hondamente y tomar una decisión que no será fácil, pero que requiere por parte nuestra hacer las cosas con disposición y buena voluntad, con el Espíritu del Señor, de tal manera que cada uno tome su decisión de acuerdo a lo más profundo que tenemos, que es el amor de Dios”

Indicó que una cosa es decidir con las razones humanas que uno tiene, pero que necesitamos abrirnos a una dimensión más amplia que es el espíritu universal, la humanidad, especialmente los alejados, los pobres, las personas marginadas, las personas que sufren.

ENORME PROPAGANDA DE MIEDOS

Monseñor Castillo también sostuvo que “es tremenda la manera cómo se ha producido esta tensión, además de una enorme propaganda de miedos y de agresiones que deben ser superadas en el próximo tiempo con una actitud profunda de comprensión, de perdón y de amistad, para que, desde nuestro pueblo mismo, podamos seguir cívicamente lo que viene y gestionarlo, de tal manera que vayamos a buen puerto”.

Señaló que es muy importante ejercitar la libertad profunda de conciencia, pero siempre inspirados y pidiéndole al Señor que, aquello que hagamos, sea lo más correcto posible.

Y que, al comer el Cuerpo y la Sangre de Cristo, dones gratuitos, nos convirtamos también en un país gratuito, generoso y generador de un nuevo proceso humano, humanizador, para todo nuestro pueblo, para toda nuestra gente.

DECISIONES ADECUADAS Y JUSTAS

Comentando el Evangelio de Marcos (14, 12-16. 22-26), que narra la institución de la Eucaristía, Monseñor Castillo explicó que Jesús tuvo signos anunciadores: “En su momento decisivo, Jesús quiso instituir la Eucaristía como un signo indeleble para que nosotros nos alimentáramos en diversas situaciones muy similares a las cuales Él vivió, sintamos su presencia y podamos hacer las decisiones adecuadas y justas, porque el Señor sabe que la vida del ser humano es una constante decisión”.

El Arzobispo recordó que Jesús tuvo que tomar una decisión en un momento de total derrota, sabiendo que lo iban a matar. Podía escapar, rechazar la cruz y vengarse, pero “Jesús no operó localmente, Él quiso leer los ‘ríos profundos’ de su realidad, y a partir de ahí, decirle: ‘Señor, que se haga tu voluntad y no la mía’”.

“(…) Por eso es que, cuando uno pasa por la fe y la experiencia cristiana, nunca olvida esa sensibilidad profunda con la cual el Señor se entregó sin reservas, para mostrar que Dios es amor, que no se venga de sus enemigos y no es rencoroso. Y eso cuesta quitárselo de la cabeza y del corazón, porque estamos habituados a la amenaza permanente, al miedo, al terror. Y esas cosas el Señor ha querido quitarlas de Dios, porque Dios no es venganza, ni es terror ni es miedo, Dios es confianza, Él confía en nosotros”.

SEPA QUE:

*La celebración eucarística se compartió virtualmente a través de las redes sociales.

*Monseñor Castillo expresó: “Pidámosle al Señor que hagamos las cosas con seriedad, sin apasionamientos, con verdad. Y sobre todo, pidámosle que no nos olvidemos en nuestra decisión de los pobres, de los indefensos”.