Mientras la oposición en el Congreso solo se dedica a interpelar y censurar ministros, continúan inexorablemente en su campaña electoral con miras a las elecciones regionales y locales de octubre próximo. Su caballito de batalla son los Consejos de Ministros Descentralizados (CMD). Según Perú21, hasta hoy se han realizado doce, que han costado ¡17 millones de soles!, que podrían servir para construir y equipar postas médicas.

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El objetivo de es ganar en regiones andinas, especialmente donde la minería tiene preponderancia.

Como ya lo advirtió este columnista con mucha anticipación, los CMD sirven al , la prensa independiente e impulsar su asamblea constituyente.

Varios de los ministros que acuden a esos eventos ni siquiera intervienen. Viajan por las puras y sus sectores no tienen ninguna relación con esos lugares.

CMD DE CERRO DE PASCO

Eso ocurrió en el CMD de Cerro de Pasco, realizado el 18 de mayo. Dos funcionarios que participaron me contaron detalles desconocidos de lo que allí sucedió.

“Se trata de un despilfarro de dinero enorme. Hubo ministros que ni siquiera hablaron. Entre ellos estuvieron los ministros de la Mujer, Producción, Trabajo y Comercio Exterior. Fueron en vano. Y cada uno de ellos viajó con siete personas, entre asesores y personal de seguridad”, narraron.

Agregaron: “Uno de los que primero habló fue el ministro de Justicia, Félix Chero. Se metió un rollo de puro floro político y retórico. Entre otras cosas, dijo que los pobladores de Cerro de Pasco eran personas de mucha fe, porque Pasco, refiriéndose a la altura, está cerca del cielo. Compitió en verborrea con el ministro de Cultura, el hablantín Alejandro Salas. Solo hablaba de política. Nada de su sector. Bueno, no tenía nada de qué hablar sobre su sector, puesto que en ese lugar no hay ni siquiera una biblioteca distrital, ni un cine”.

El evento, contaron, se inició a las 11:30 de la mañana y todas las autoridades del lugar invitadas –especialmente escogidas por la Presidencia del Consejo de Ministros- hablaron tres minutos. Dos horas después, llegó el presidente Pedro Castillo. Apenas se sentó, le indicó al premier Aníbal Torres que se mandara con un discurso político. Luego él tomó la posta. Cuando terminó, el CMD se acabó.

Poco se sabe de lo que sucede en esas sesiones. Ni siquiera hay actas. Solo el canal del Estado tiene acceso y transmite lo que le conviene. Ningún medio de Lima puede hacerlo. Todos los que participan tienen un pase especial.

Y, claro, como no podía ser de otra manera, los invitados son afines al Gobierno. Cada vez que intervienen el premier y Castillo, las tribunas rugen para cerrar el Congreso e instaurar la asamblea constituyente.

Castillo y Cerrón no se detienen en regar su prédica radical. ¿Cuándo despertará la oposición? Nos vemos el otro martes.

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