Fernando de Romaña, alias 'Calígula', falleció en 1992 y el caso sigue sin resolverse.
Fernando de Romaña, alias 'Calígula', falleció en 1992 y el caso sigue sin resolverse.

La semana pasada, el cuerpo de Alejandro Vicente Gonzales Ramírez (64) fue hallado sin vida dentro de su vivienda, en la playa Los Pulpos. El sexagenario hombre era conocido como ‘Jano’ y en los años 90 saltó a la fama al estar involucrado en uno de los más sonados de la historia policial en el Perú. La noticia de su muerte activó los recuerdos de todas aquellas personas, hoy de cuarenta años para arriba, que leían con avidez en diarios y revistas las noticias sobre el llamado ‘Clan Calígula’, y que no se perdían la novela protagonizada por y en la que el protagonista animaba el ambiente en las discotecas al grito de: “Que empiece la juerga”.

‘Jano’ fue arrestado en 1993 acusado del asesinato a balazos de sus supuestos amigos Fernando de Romaña Azalde, ‘Calígula’, y Julio Domínguez Barsallo, ‘Chato’, ocurridos el 13 de febrero de 1992. Según esta hipótesis, Gonzales los habría matado porque lo cerraron con un lote de droga valorizado en 15 mil dólares. Sin embargo, dos años después fue liberado por falta de pruebas.

Alejandro Gonzales Ramírez, 'Jano', al momento de ser arrestado.
Alejandro Gonzales Ramírez, 'Jano', al momento de ser arrestado.
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En la víspera del Día de los Enamorados de 1992, dos jóvenes de la clase media miraflorina fueron baleados en una emboscada a la altura del kilómetro 17 de la carretera a Cieneguilla. ‘Calígula’, que entonces tenía 24 años, recibió tres disparos en la cabeza y su cuerpo fue abandonado en ese lugar. ‘Chato’, de apenas 20 años, murió de un balazo en el ojo izquierdo y lo encontraron al lado de un Toyota plateado, cerca de la clínica Montefiori, en Monterrico. De Romaña llevaba 400 dólares en su billetera y tenía un reloj de oro en la muñeca por lo que el robo fue descartado.

A partir de ahí, la prensa y la Policía comenzaron a indagar sobre su vida, destapándose historias de narcotráfico, robos y también extorsión con videos pornográficos. Se supo entonces que ‘Calígula’, quien supuestamente vendía autos para solventar su agitado ritmo de vida, había sido detenido a fines de 1990 por el presunto delito de robo de vehículos, pero inexplicablemente fue liberado y el caso abandonado. Según se supo después, se habría pagado una coima de 12 mil soles a malos policías para dejar al muchacho limpio. Por aquel tiempo, ‘Jano’ alardeaba siempre con que tenía un tío con un alto cargo en el Ministerio del Interior.

Según las investigaciones posteriores, Fernando y Julio no se dedicaban solo al robo de vehículos, sino que también estaban involucrados en el narcotráfico y además solían dopar a jovencitas que conocían en exclusivas discotecas de Lima para después grabarlas teniendo relaciones sexuales y extorsionar a sus familiares con la amenaza de dar a conocer los videos.

Las noticias generadas a partir del caso eran tantas que en 1993 la cadena de televisión nacional conocida entonces como Frecuencia Latina emitió la novela El Ángel Vengador: Calígula, dirigida por Luis Llosa y protagonizada por Julián Legaspi, en el papel de ‘Calígula’ y Renato Rossini como su amigo, además de Leslie Stewart, Lolita Ronalds, Sonia Oquendo, entre otros. Todos los personajes tenían los nombres cambiados.

Julio Domínguez, 'Chato', y Fernando de Romaña, 'Calígula'.
Julio Domínguez, 'Chato', y Fernando de Romaña, 'Calígula'.
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LOS MIEMBROS DEL ‘CLAN’

Tras destaparse el escándalo, otros nombres comenzaron a aparecer. Entre ellos el de Luis Mannarelli Rachitoff, quien había aparecido en un popular comercial de una gaseosa. Tras ser sindicado como miembro del ‘clan’, fue capturado cuando intentaba pasar de Iquitos a Brasil con un pasaporte argentino falsificado. También se le acusaba de ser cómplice en un robo de joyas a una viuda por un monto de 900 mil dólares. Fue el primero en hablar sobre un supuesto ‘Ángel Vengador’ que tendría amenazados a sus amigos y desde entonces tuvo varios ingresos a diversos penales por diferentes delitos.

En 1993 también fue arrestado Horacio Puccio Bayona, quien había sido el último en ver con vida a Fernando. Se le halló droga y un revólver Smith Wesson calibre 38, que muchos policías creyeron que era el arma homicida. Puccio acusó a ‘Jano’ de haberlos mandado a matar por un robo de droga y también salió libre. En 1999 falleció cuando una de las cápsulas con cocaína que transportaba en el estómago explotó.

El otro cómplice era ‘Jano’, quien ya tenía 32 años cuando conoció a los jovencitos y habría sido quien los vinculó con el tráfico de drogas y por quién comenzaron a viajar a diferentes países como Chile, Argentina, Estados Unidos, Canadá, Italia, Alemania, España, entre otros. La hermana de Fernando denunció que Alejandro Gonzales robó libretas y videos de las orgías al día siguiente del crimen.

Luis Mannarelli Rachitoff en una de sus tantas detenciones.
Luis Mannarelli Rachitoff en una de sus tantas detenciones.

LAS HIPÓTESIS

Según la familia, los amigos eran extorsionados por malos policías que sabían de sus negocios. Un oficial muy allegado al ‘clan’, el capitán Gregorio Villalobos Quispitupa, habría sido visto discutiendo con De Romaña días antes del asesinato y después ingresó varias veces su domicilio con las llaves de la casa, despertando varias sospechas. Sin embargo, las investigaciones no llegaron a nada y varios agentes de esa época dejaron la Policía tiempo después.

Otra de las hipótesis más difundidas fue la venganza personal. Se dice que un ciudadano italiano habría querido venga el honor de su hija, luego de que esta fuera grabada teniendo intimidad con ellos. El extranjero habría simulado aceptar pagar el chantaje, pero les tendió una emboscada y los mandó a matar. Otras versiones hablan de un militar retirado. Lo cierto es que los amigos solían conquistar mujeres casadas y muchachas de la alta sociedad a las que después engañaban, robaban o chantajeaban, ganándose varios enemigos poderosos. Se dice también que era ‘Chato’ el objetivo, pues tenía una relación con una señora casada.

La otra versión habla de un ajuste de cuentas por drogas en el que ‘Jano’ pudo estar involucrado. Se dice que ‘Calígula’ y sus cómplices no pagaron un envío de cocaína a un capo extranjero y esa fue su sentencia a muerte.

La única verdad ahora es que ‘Jano’ ha fallecido y con él se fue todo lo que sabía. Casi 30 años después, los asesinatos de Fernando y de Julio siguen sin resolverse.

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