Las estadísticas de en nuestro país van en aumento. Solo en las últimas 48 horas, una mujer fue asesinada a cuchilladas e iban a enterrarla en una zanja en Ventanilla y dos fueron víctimas de tentativa de feminicidio -una atacada con un cuchillo en el Cercado de Lima y la otra con un desarmador en el Callao- que ahora luchan por sus vidas. Pero ¿cuál es la señal a la que debería estar en alerta toda mujer ante su pareja? Si este te culpabiliza de todo. Así lo advirtió el psicólogo Víctor Ordinola, del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMPV).

Solo en los últimos 12 años, un total de 2,377 mujeres han sido víctimas de tentativa de feminicidio a nivel nacional, de las cuales 718 corresponde a Lima Región. En lo que va del año, se han cometido 19 feminicidios, 16 de ellos en enero y 3 en lo que va del presente mes. En relación al caso de las tentativas de feminicidio, se han reportado 31 casos, según las estadísticas del MIMPV.

Para que las estadísticas de agresiones y muertes de mujeres no sigan incrementándose el doctor Ordinola señaló que todas deben estar en alerta frente a sus parejas. La señal más significativa, de acuerdo a un estudio y análisis científico realizado con casos que han atendido de víctimas de tentativa de feminicidio y de feminicidios en el Programa Nacional Aurora, es que el agresor culpabiliza de todo a su pareja.

La reciente víctima de feminicidio, Blanca Llanqui, fue asesinada a puñaladas e iba a ser enterrada en una zanja en Ventanilla.
La reciente víctima de feminicidio, Blanca Llanqui, fue asesinada a puñaladas e iba a ser enterrada en una zanja en Ventanilla.

“No hay un patrón único, no hay un perfil de personalidad única de una persona agresora. Cualquier persona que en realidad utiliza el maltrato con su pareja, con el fin de controlarla o dominarla puede ser un probable feminicida. Incluso en algunos se esconden como un perfil de seductores, encantadores y otros más violentos. Entonces partimos de esta postura”, dijo el especialista.

“No hay un perfil de personalidad único. No obstante hay conductas, factores comunes que se repiten en los diferentes casos de contexto de tentativa de feminicidio o feminicidio como por ejemplo esta la poca conciencia y este es un problema serio que hay que visibilizarlo tanto en la dependencia o en la relación de pareja”, agregó.

“Las personas no reconocen el problema. Es decir el agresor justifica sus agresiones. El agresor no tiene la culpa de ello. “Eres tú pues por vestirte así”, “si me hubieses hecho caso”, “si no te hubieras comprado eso o aquello”, “si hubieses llegado sobria”, entre otros. El agresor culpabiliza, eso es una señal de alerta, muy significativa. Una persona que le cuesta asumir su responsabilidad, que constantemente echa la culpa, no solo culpa a la pareja, exterioriza la responsabilidad. Eso es una señal de alarma porque es el mecanismo de defensa más primitivo: negar su responsabilidad”, refirió el psicólogo.

Luego, estos agresores empiezan con los celos y comienzas a tener el control de las redes sociales. “Empiezan a ejercen el control desde las redes sociales, cuentas bancarias, por la forma como tienen que vestirse, con quién tienen que juntarse, si es que tiene que trabajar o no. Claro está que en ocasiones estas formas de control, el sometimiento y el ejercicio de poder son muy sutiles”, sostuvo.

“¿Qué debe hacer una mujer si detecta esto en su pareja? Si ello sucede en una relación de pareja, lo primero que tiene que tener claro la mujer que ese cambio del agresor no depende de ella, no es su responsabilidad. Desde ahí tiene que partir. El no reconocer la culpabilidad, eso también se da en la víctima de violencia. En ocasiones naturalizan, justifican y en casos se autoculpan de la violencia. Esta forma de reconocer también es un mecanismo peligroso”, señaló en doctor Ordinola.

El psicólogo recordó a la ciudadanía en general que especialistas del Programa Aurora brindan orientación personalizada, vía online, diariamente y durante las 24 horas a través del Chat 100, que orienta a los usuarios para que decidan de forma correcta ante un problema de pareja.