en Manchay, aseguró que los familiares de Jonathan Zarabia (asesinado el año pasado de 30 balazos) son los culpables de la muerte de su hermana. “Le pusieron precio a la cabeza de mi hermanita. Ofrecían 25 mil soles por ella”, dijeron.

La adolescente se mantenía oculta en su casa. Pero hace un mes salió y se inscribió en un gimnasio al que asistía todas las mañanas. “Todos los días iba a la misma hora. Parece que la han seguido y la atacaron cuando estaba a punto de ingresar al local”, refirió Kimberly Quispe.

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Sobre el sicario, se supo que es un muchacho de unos 20 años y llegó con su cómplice, a bordo de una moto lineal, a la avenida Víctor Malásquez. Luego avanzó caminando una cuadra y atacó a la menor de 10 balazos. Luego regresó por el mismo lugar y escapó rumbo a la plaza de armas de Manchay.

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Así fue el crimen de la menor

A plena luz del día y en la puerta de un gimnasio, un sicario armado de una pistola asesinó de 10 balazos a una menor de 17 años, según la familia, porque la involucraron en el crimen de un empresario en Manchay Pachacámac.

El terrible ataque fue en calle 9 frente a la mz. B, a media cuadra de la avenida Víctor Malásquez. Tras el horrendo ataque, la adolescente, fue trasladada por sus familiares a un hospital en La Molina, pero llegó sin vida.

“Mi hermana Kassandra (17) estaba llegando al gimnasio y un sujeto apareció y le disparó varias veces. Culpamos a la familia de Jonathan Zarabia Miranda (37), quien fue asesinado de 30 balazos en diciembre en Manchay. Ese día, ese hombre fue a dejar a mi hermana a la casa y a tres cuadras lo mataron. Su familia dijo que mi hermanita lo había ‘centrado’”, dijo Kimberly Quispe Lahura, hermana mayor de la fallecida.


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