Rafael López Aliaga se refirió a Pedro Castillo y Vladimir Cerrón durante mitin en el Centro de Lima. (Foto: Jessica Vicente/@photo.gec)
Rafael López Aliaga se refirió a Pedro Castillo y Vladimir Cerrón durante mitin en el Centro de Lima. (Foto: Jessica Vicente/@photo.gec)

El Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral (PEE) para las Elecciones Generales de Perú de 2021, por unanimidad,

En la resolución emitida por el colegiado, se condena la utilización de violencia verbal y amenazas durante el proceso electoral por parte de cualquier candidato o excandidato en el marco de la segunda vuelta presidencial de estos comicios.

“La instigación a la muerte, sin aclarar simultáneamente si se trata de una muerte real o política, durante los discursos públicos no solo socavan las bases de la democracia sino además generan un ambiente de intolerancia e incitación al odio y a eventuales acciones de violencia en la población”, indica el documento.

De esta manera, esta instancia ética considera que ha sido incumplido el compromiso N°1 del PEE, suscrito por las organizaciones políticas el pasado 28 de enero, el cual se refiere al deber que tienen de mantener el respeto recíproco, así como un clima libre de violencia entre los candidatos y sus agrupaciones.

En tal sentido, se solicita a López Aliaga pedir las disculpas públicas que corresponden por la vulneración cometida. Se trata de la segunda resolución del Tribunal de Honor en lo que va del desarrollo de los comicios, además de las 16 exhortaciones formuladas.

Suscriben la resolución, Delia Revoredo, quien preside dicho tribunal, así como los miembros del mismo Gastón Soto Vallenas, Tarcila Rivera Zea, Susana Baca y Carmen Mc Evoy Carreras.

Como se recuerda, el pasado 8 de mayo Rafael López Aliaga encabezó una manifestación pública en el Paseo de los Héroes Navales. Allí, frente a sus seguidores, gritó: “Muerte al comunismo, muerte a [Vladimir] Cerrón y a [Pedro] Castillo. No puede pasar eso acá”.

Tras las críticas, horas después través de su cuenta de Twitter, López Aliaga intentó aclarar su proclama señalando que se trataba de “muerte política” lo que pedía en su discurso.