“Hasta la semana pasada, precisamente, un par de días antes de estas revelaciones, el contrato había regresado a la empresa china para algunos ajustes muy puntuales y ya debería estar a punto de ser firmado”, indicó Violeta Bermúdez. (Foto: GEC)
“Hasta la semana pasada, precisamente, un par de días antes de estas revelaciones, el contrato había regresado a la empresa china para algunos ajustes muy puntuales y ya debería estar a punto de ser firmado”, indicó Violeta Bermúdez. (Foto: GEC)

La presidenta del Consejo de Ministros, Violeta Bermúdez, dijo esperar que “el ruido” producido por el ‘Vacunagate’ no genere retrasos en la suscripción de un contrato con el laboratorio chino Sinopharm para que proporcione 2 millones de dosis de su vacuna contra la COVID-19 para marzo.

Espero que todo este ruido, que es inevitable que se produzca, no retrasen la firma de este contrato porque sí contamos con esos 2 millones de vacunas para el mes de marzo y los siguientes lotes que empezarían a llegar el mes de abril”, señaló en una entrevista con ‘Panorama’.

La jefa del gabinete ministerial reveló que “un par de días antes” de que se dé a conocer que funcionarios fueron vacunados en secreto con dosis destinadas al personal a cargo del estudio clínico de Sinopahrm en el país, “el contrato” de compra de vacunas para marzo había regresado a China para “algunos ajustes”.

Tenemos un acuerdo marco sobre un total de 38 millones de vacunas Sinopharm, de las cuales un millón ya está en territorio peruano y aplicándose al personal de salud. Los 37 millones restantes teníamos un primer cronograma que nos iban a entregar 2 millones de vacunas en el mes de marzo, pero para eso tenemos que firmar el contrato”, señaló.

Hasta la semana pasada, precisamente, un par de días antes de estas revelaciones, el contrato había regresado a la empresa china para algunos ajustes muy puntuales y ya debería estar a punto de ser firmado”, indicó.

El pasado lunes 15 de febrero el presidente Francisco Sagasti dio a conocer que 487 personas recibieron la vacuna de Sinopharm de manera irregular y clandestina. Entre ellas decenas de funcionarios, entre ellos la ex ministra de Salud Pilar Mazzetti y la excanciller Elizabeth Astete.