¿Trabajo académico? 3 claves para crear una buena introducción

Si se te complica redactar la introducción de un trabajo académico, sigue estos pasos.

Redactar un trabajo académico no es tarea sencilla. Sobretodo si la redacción no es lo tuyo. Sin embargo es una de las tareas más frecuentes durante la escuela y la universidad, así que es recomendable que sepas hacer uno. 

El primer paso es la introducción. Y, aunque pueda sonar sencillo, es el texto más importante pues debe captar el interés del lector y zambullirlo en el contexto de lo que se hablará más adelante. Para que puedas realizar una introducción con éxito, aquí compartimos contigo 3 claves.

1. Contextualiza al lector. Como mencionábamos anteriormente, la introducción es el primer texto que te conectará con  tu lector, así que es importante que lo contextualices sobre el trabajo en general. Por eso debe tener un marco histórico, teórico o lo que tu trabajo requiera.

2. Capta la atención del lector. Un buen consejo es que empieces con algo atractivo en las primeras líneas: tal ves un ejemplo, una cita de texto o una pregunta. Lo importante es que captes la atención del lector y este siga leyendo. 

3. Anda de lo general a lo particular. Si no sabes cómo empezar, un tip es que empieces dando un panorama general del tema a tratar y luego te enfoques en el asunto en particular. Es decir, si tu trabajo trata sobre un caso de medicina veterinaria, inicia hablando de la medicina veterinaria en general y luego termina poniendo el caso sobre la mesa. 

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