Martín Zúñiga: "La poesía, que ha sido siempre la creadora y quebradora de sentidos, tiene mucho que aportar"

El poeta cusqueño Martín Zúñiga publicó ‘No siga ese pajaro’, en 2017. 

El poeta cusqueño Martín Zúñiga conversó con Trome.pe. (Foto: El Nictálope)

Por: Redacción Trome

Por Juan Mauricio Muñoz (@jmmm1414)

El poeta cusqueño Martín Zúñiga publicó ‘No siga ese pajaro’ (Paracaídas, 2017). El escritor, admirador de Anne Carson, se aventuró en un lenguaje lírico ya conocido en otros poemarios como ‘Gavia’, ‘Pequeño estudio sobre la muerte’ y ‘Cover’, aunque considera que “ha cambiado totalmente” a partir de aquellos libros. 

‘No siga ese pájaro’ está dividido en tres partes. La última de ellas obtuvo una mención honrosa en el premio Copé de Poesía 2015. Las otras dos se titulan ‘Mecanismos de cooperación’ y ‘Conjeturas’, respectivamente.

Martín Zúñiga no es ajeno a los premios literarios. Ha ganado el ‘XXVI Premio Internacional de Poesía Ángel Martínez Baigorri’, en España (2009) por ‘Gavia’ o el Premio Internacional de Poesía Joven ‘Martín García Ramos‘, en Almería, España (2011) por ‘Cover’, entre otros. 

En Trome.pe nos acercamos a la poesía de Martín Zúñiga y conversamos sobre su último ‘hijo’.

En ‘Mecanismos de Cooperación’ noto que te refieres, en cierta manera, a tu ciudad natal (Cusco) sobre todo en el poema ‘Casa’, que también puede ser una evocación a tu familia. ¿Quisiste crear la primera parte de ‘No siga ese pájaro’ así o simplemente fluyó?
Sí, hay una referencia a nombres de lugares, como por ejemplo Huasao, que en el imaginario popular es pueblo de brujos y chamanes; sin embargo, esa evocación familiar está allí presente como una evocación de lo humano que se va perdiendo a medida que nos vamos alejando de nosotros mismos y nos vamos volviendo cada vez más ciegos acerca de lo que somos como especie.

En ‘Conjeturas’ hay una recriminación acerca de la juventud como en ‘Estrella Nieve mi Cuerpo’ o ‘He Perdido el Equilibrio’, ¿cómo ha cambiado en la poesía el Martín Zúñiga de ese entonces hasta hoy repasando por tus poemarios ‘Gavia’, ‘Pequeño estudio sobre la muerte’ y ‘Cover’?
Ha cambiado totalmente, y en esto se parece el Yo lírico a cualquier otro Yo, como el biológico: bastan 7 años para que todas las células de nuestro cuerpo hayan sido reemplazadas por otras. El tiempo entre la escritura de los 3 primeros libros (que se pueden leer juntos como un ciclo cerrado) y este nuevo libro difieren en casi una década. En ese tiempo he tenido que desaprender y revisar lo que creía o sabía de la poesía, y aunque algunas ideas básicas han sobrevivido, la mayoría han mutado, crecido o sencillamente, desaparecido.

‘Siga ese Pájaro’ es una crítica a la posmodernidad que vivimos hoy en día como en los poemas ‘Brother’ o en ‘Tricomía del invierno’, pero hay una supuesta salvación que es el acto de crear, ¿crees que la sociedad está tan envilecida que ha perdido la noción de la belleza en el arte?
Pienso que hay algo en lo humano que nos puede salvar y que tiene mucho que ver sí con el arte, pero no con su sola belleza o fealdad, sino con la elección ética que supone el hacer arte: crear, interpretar, disfrutar, reproducir o conservar el arte; y del mismo modo el hacer las cosas cotidianas con arte: besar, correr, comer, viajar. Pero hace tiempo que hemos salido de la postmodernidad y hemos caído en un vacío sin sentido o de falsos sentidos como en un bucle o en un ouroboros y para salir de ese espacio la poesía, que ha sido siempre la creadora y quebradora de sentidos, tiene mucho que aportar.

Mencionas a un Rodolfo H en varios de los ‘frags’, que asumo es Rodolfo Hinostroza, ¿cuánta influencia tiene el autor de ‘Contra Natura’ en tu poesía?
Rodolfo fue un buen amigo, con el cual nunca pude compartir tanto como hubiera querido. Siempre se empeñaba en repetir (astrólogo como era) que los más grandes poetas eran escorpianos, y yo siempre estuve de acuerdo con él: Pound, Keats, Sexton y el propio Rodolfo, solo para nombrar a algunos. Su poesía la leí de adolescente, como mucho de la lírica peruana que han influido notablemente en mi escritura: Vallejo, Varela, Churata, Oquendo, Cisneros, Verastegui, Watanabe, en fin, varios más y cada uno a su manera ha aportado algo en la obra que realizo.

‘Escribir no es de humanos’, escribe Martín Zúñiga en ‘No siga ese pájaro’, ¿qué significa escribir para el poeta?
La escritura está más allá o más acá de lo humano. Es como si por un lado en un plano estuviera la escritura y en otro, parecido pero diferente, estuviera lo humano. Y hay quienes con mucha facilidad u otros con mucha dificultad pueden volcar en palabras esa humanidad. Y ese punto de encuentro entre esos dos planos es formidable. No siempre se da, pero cuando sucede, es fructífero para ambos planos. Hay a quienes la distancia entre ambos planos no les interesa en lo más mínimo, y solo escriben, ciegamente, escriben. A mí sí me interesa esa distancia, pues creo que es donde más podemos aprender.

¿Cómo ves la poesía peruana actual? ¿Crees que sigue siendo muy centralista?
Nunca ha sido centralista, siempre se ha producido gran poesía tanto en Lima como en Trujillo, Arequipa, Puno, etc. Vallejo, Hidalgo o Churata son solo algunos nombres que pueden abalar esta afirmación. Lo que es centralista son los medios de comunicación, que son como un cuello de botella que no permite que la gran cantidad de producción sea visibilizada y pueda llegar al gran público. Si un diario, por ejemplo, producido en Arequipa o en Iquitos, tuviera un tiraje nacional, otra sería nuestra percepción de lo que somos como país.

¿Qué se viene para Martín Zúñiga? ¿Estás escribiendo otro poemario o quieres esperar un tiempo ya que ‘No siga ese pájaro’ fue escrito después de seis años de silencio creativo?

Para escribir 'No siga ese pájaro' no esperé, fueron seis años escribiendo, puliendo, corrigiendo, tachando y volviendo a escribir. Y en ese mismo proceso con otros proyectos sigo ahora mismo.

SIGA ESE PÁJARO

las aves amarillan cuando pasan los perros.
pintar eso
ponerle tréboles olores humedad
velocidad
las aves saben cuánto los perros son traslado
¿quién eres? saludas entre las plumas
y vibra la cuerda floja
pintarlo
en su propio natural sin escusas sin traducciones
detenerlo en el gesto binario que limita la metáfora
la acción marcada por accidentes gramaticales
soy demasiado tarde
afuera hay
otros movimientos que absorbe cual pozo arena
y mete aves y perros en silencio por los sentidos
la esquirla de una bala moviéndose
con tanta fuerza
que pierde el color hasta destruirse.
una metáfora sónica
y sigues tendida a mi lado
y tu corazón aún brilla en mi boca