Hija de Steve Jobs revela que su padre tenía sexo con su madrastra delante de ella y le decía que olía a inodoro

Lisa Brennan-Jobs contó al New York Times que su padre la obligaba a presenciar sus escenas íntimas con su madrastra y antes de morir le dijo que 'olía a inodoro'.

Por: Redacción Trome

La terrible relación de Steve Jobs y su hija Lisa Brennan-Jobs ha quedado al descubierto en un nuevo libro donde la joven revela fragmentos de su historia con el creador de Apple y cómo este la abandonó porque era un obstáculo en su crecimiento profesional.

El New York Times entrevistó a Lisa Brennan-Jobs, quien contó detalles de 'Small Fry', el libro que escribió para dar a conocer ese lado oscuro, frío y cruel de Steve Jobs, el amo y señor de Apple y cuya publicación sale a la venta este 4 de septiembre en Estados Unidos.

En el libro Lisa Brennan-Jobs cuenta que Steve Jobs rechazó por años a tener una relación con ella y en el lecho de su muerte le dijo que no heredará nada de su inmensa fortuna como fundador de Apple.

De acuerdo con Lisa, Steve Jobs besaba y acariciaba a su nueva esposa en el pecho, y al mismo tiempo le prohibía a su hija que saliera de la habitación. Como resultado, la niña se veía obligada a permanecer en el lugar y mirar para otro lado.

"Quédate aquí, tenemos un momento familiar, es importante que intentes formar parte de esta familia", recuerda Lisa Brennan-Jobs las palabras de su padre.

"HUELES A INODORO"

En otro relato, Lisa Brennan-Jobs cuenta el momento en que visitó a su padre en su lecho de muerte, es aquí donde el genio de Apple al verla le dijo: "hueles a inodoro" y que nunca le dio dinero extra, pues a pesar de su inmensa fortuna, quería enseñarle el valor del dinero y que 'temía' que este la pudiera arruinar.

Lisa Brennan-Jobs aclaró que su papá jamás trató de abusar de ella, pero que este ridiculizó en repetidas ocasiones las relaciones amorosas de su hija y bromeaba sobre temas sexuales.

En otro momento, cuando su madre encontró una hermosa casa y le pidió a Steve Jobs que se la comprara a ella y a su hija, aceptó que era agradable, pero se lo compró y se mudó con su esposa, Laurene Powell Jobs.