Luis Advincula jugó el domingo y ayer ya entrenaba con Rayo Vallecano. Así es cuando un futbolista desea destacar

El Bombardero de Trome nos trae más analisis del encuentro entre la selección peruana y Alemania

Por: Redacción Trome

Del saque somos carnecita... La poca continuidad de algunos seleccionados nos pasó la factura. Lo dije antes de los amistosos. No soy general después de la batalla. Después del Mundial, Trauco apenas ha jugado dos partidos con Flamengo y Flores ninguno. Se dio demasiadas ventajas alineando a los dos por el lado izquierdo. Ninguno marcó ni dio salida. Por allí es donde más complicaciones tuvimos ante Alemania. Hasta para ensayar esquemas, tácticas y probar jugadores hay que tener criterio, viendo las debilidades y jerarquía del rival, y no hacerlo por presión. Por ahora se perdonan los errores porque son amistosos, pero en Copa América y Eliminatorias ya estaría de más repetir lo mismo. Así es...

A Ruidíaz lo pusieron en el partido donde menos posibilidades tenía de mostrarse. No sé si quisieron darle la gran oportunidad o ‘quemarlo’ de una vez para que nadie reclame. Boateng, de 1.92 de estatura, y Süle, de 1.95, se comieron unas tostadas con mermelada teniendo que marcar a la ‘Pulga’, que mide 1.69 y pesa 60 kilos y mojado encima. El peruano tuvo apenas una en la que inquietó. Ray Sandoval que está enchapado mereció, al menos, un tiempo para verlo en acción, sobre todo porque detrás de Paolo no hay ningún ‘9’ con características de choque y que vaya bien por arriba. Esa debe ser la principal labor de Gareca. Y no va a ser...

El video del primer tiempo con Alemania debe pasarse cien veces a los chicos de las divisiones menores. Es una clase magistral de toque en primera, salida rápida y presión en ataque. Juego simple, pero venenoso. Ese es el fútbol de ahora. El toquecito y los chiches no sirven de nada si no lo haces cerca al área contraria para generar un penal o tiro libre. Así es...

En la Copa América 2015, Advíncula quedó muy mal parado ante Neymar. Le hizo sombreros, lo bailó y fue, creo, el peor partido del ‘Rayo’ con la selección. Desde allí empezó a ser de regular para arriba. Es uno de los pocos que sigue creciendo. En somatotipo, en lo táctico y en madurez profesional. El domingo jugó y ayer ya estaba entrenando con Rayo Vallecano. Así es cuando un futbolista desea destacar, crecer, conseguir un mejor contrato y asegurar el bienestar de su familia. ‘Bolt’ destaca porque ahora cree en sus virtudes, ya no agacha la cabeza, no se asusta al ver una camiseta o el nombre del rival. Vale... Me voy, soy fuga.