El Callao está de fiesta

La Seño María y el fotógrafo Gary conversan sobre un nuevo aniversario del Callao y los muchos motivos que hay para visitarlo.

Por: Redacción Trome

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un tiradito de lenguado al olivo y, de fondo, unos chicharrones de pescado y mariscos con ensalada de cebolla y tomate, choclito, chifles y, para la sed, una chicha morada fresquita. “María, ayer fue una fecha especial para el Callao, pues celebró su 182 aniversario de autonomía política. La historia cuenta que el 20 de agosto de 1836 el presidente Andrés de Santa Cruz ordenó la creación de la Provincia Litoral del Callao, dándole así autodeterminación en sus asuntos internos.

Hoy, el primer puerto vive tiempos de crisis por la corrupción de gran número de sus autoridades que, como si no estuvieran conformes con el inmenso daño que le han hecho, se están reciclando. Los chalacos tienen que meditar muy bien a quién le dan su voto en octubre. Pese a todo, el Callao es un excelente lugar para visitar. Cuando yo era chiquillo, juntaba propinas y me iba al Callao con la mancha del barrio a tomar desayuno en el ‘Mercado Central’, donde siempre pedíamos unos contundentes panes con camote y chicharrones de chancho doraditos con un jugo especial. De ahí nos íbamos al Real Felipe y a caminar sin zapatos por la playa de arena finita.

En el verano, temprano tomábamos el micro hasta La Punta para meternos a las aguas frías de la playa Cantolao, de piedras redonditas, donde las horas se nos pasaban sin darnos cuenta. Salíamos con hambre, así que nos íbamos de frente a comer unos panes con pejerrey arrebosado, hueveras fritas y los infaltables choritos a la chalaca. Años después, cuando estaba en la universidad, algunas veces después de clases, cuando caía la noche, llegaba al mercado de ferreteros, en la misma avenida Sáenz Peña, para saborear un pescadito frito acompañado de yucas doradas, ensalada y arroz. Una delicia.

El aniversario de nuestro primer puerto es un buen motivo para ir a visitarlo. Puedes ir con la familia a Monumental Callao, llamado el barrio bendito, en la cuadra dos del jirón Constitución, hoy bastante visitado por familias y turistas, debido a sus galerías de arte, paredes con graffitis, tiendas de moda y restaurantes. Incluso, puedes contratar un tour por menos de 30 soles. Otros atractivos son el Museo de Sitio Submarino Abtao, de 76 metros de largo, estacionado en la orilla del mar, la misma Fortaleza del Real Felipe, el barrio de Chucuito, con sus casas de fachadas coloridas, el hermoso Malecón Pardo, la Plaza Grau, el Museo Naval del Callao, la Plaza Gálvez, reconocida como monumento histórico, o el muelle Dársena, desde donde se puede hacer un paseo por el litoral en coloridas barquitas”. Gary tiene razón, me voy, cuídense.