Kim Kardashian prefiere las joyas prestada o falsas. (Foto: AFP)
Kim Kardashian prefiere las joyas prestada o falsas. (Foto: AFP)

La controvertida empresaria tiene una fortuna valorada en US$1.000 millones, de acuerdo a la prestigiosa revista Forbes. La estrella de la televisión estadounidense se puede permitir todos los lujos que le plazcan y los menos impensables. Pero, en lo que se respecta a las joyas, la líder del clan más famoso de Hollywood las prefiere falsas o de fantasía, y tiene una poderosa razón para ello.

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Para comprender el por qué a Kim Kardashian le disgusta poseer joyas de valor y rechaza incluso las que le envían de regalo las joyerías más reconocidas del mundo, hay que remontarse a octubre del año 2016, momento en el que la empresaria fue víctima de un robo en su habitación de hotel en París.

Mientras la estrella de televisión estadounidense descansaba cinco ladrones entraron en su habitación, la sacaron de la cama, maniataron y amordazaron metiéndola en la bañera apuntándola en todo momento con un arma de fuego. Los delincuente se llevaron cerca diez millones de dólares en joyas, incluyendo su valioso anillo de compromiso de diamantes valorado en más de cuatro millones.

Desde aquel oscuro episodio, Kim Kardashian no ha querido poseer nada de valor en la caja fuerte de su residencia, ni mucho menos que esté cerca de ella. Es más, cuando ha aparecido en un evento público luciendo joyas, estas han sido de fantasía. Así lo ha revelado en una entrevista con Andy Cohen. “En lo que respecta a las joyas, si llevo alguna, siempre son prestadas. O falsas”, ha dicho.

“En mi casa no entra nada caro. Hago que el equipo de seguridad me lo quite todo antes. No puedo dormir si hay joyas guardadas en la caja fuerte, o dinero o cualquier otra cosa”, explicó. Pero esto no es todo.

Aunque puede resultar un tanto extraño, Kim Kardashian afirma estar agradecida porque el robo la ayudó a cambiar y crecer como persona “antes tenía que tener el mejor auto, el mejor atuendo... Las cosas que valoraba eran completamente diferentes a lo que valoro ahora. Es divertido vestirse elegante y todo esto, pero lo material no te hace ser mejor persona”.