Pablo Pérez iba a correr este riego en la final de Copa Libertadores.
Pablo Pérez iba a correr este riego en la final de Copa Libertadores.

, referente y capitán de , con un impresionante parche en su ojo izquierdo estaba convencido en querer jugar la final de la ante River Plate, pese a que el médico del Sanatorio Otamendi, doctor Alejandro Weremczuk, le advirtió de estos peligrosos riesgos. 

El galeno y especialista en oftalmología diagnosticó un edema de cornea de Pablo Pérez, además de un deterioro en su visión y aseguró que no estaba en condiciones para la alta competencia. "Si hoy jugaba el partido, tenía el riesgo de tener una infección, por el polvo, el césped, alguna partícula o simplemente su propia transpiración", sostuvo el especialista. "Si bien no encontramos nada adentro del ojo, tendrá un control en 24 horas por que hay otras complicaciones", señaló el especialista que le recetó antibióticos al ídolo de Boca Juniors

Al retirarse Pablo Pérez de la clínica fue consultado por los hinchas y negó que tenga que ser operado, como circuló el rumor en un primer momento, y afirmó -previo a conocerse que el partido se iba a suspender- que estaba en condiciones de jugar contra River.

Cuando se conoció la agresión al bus de Boca Juniors y las heridas de Pablo Pérez, los médicos de la Conmebol se acercaron al vestuario y negaron alguna complicación en los ojos del capitán xeneize. Horas después se cancelaría la final por la lesión del volante. 

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