'El Checho' recordó sus inicios y los mejores pasajes de su carrera, en esta entrevista. (Foto: GEC)
'El Checho' recordó sus inicios y los mejores pasajes de su carrera, en esta entrevista. (Foto: GEC)

POR: JOSÉ REYNOSO ALENCASTRE

Hizo goles de cabeza, con la canilla, el muslo, de pechito y hasta de nalguita. es el máximo goleador de la historia del fútbol peruano y 275 veces festejó ante un rival. Llegó desde su natal Córdoba en 1992 y sigue escribiendo su historia en nuestra tierra.

Hace 28 años llegaste al Perú, ¿pensabas quedarte tanto tiempo?

Mi equipo Atenas, donde hice un montón de goles, me iba a transferir a la reserva de Newell’s, necesitaba agarrar experiencia y me mandaron al Ciclista Lima por dos años.

¿Qué pasó después?

Ciclista no ascendió y no podían jugar extranjeros en Segunda. Me mandaron al Alianza Atlético, conocí a la que ahora es mi esposa, me casé, tuve una hija y me quedé, todo con menos de 20 años.

¿Fuiste boxeador antes de ser futbolista?

Esa es una leyenda urbana que se inventó el ‘chato’ Olcese. Paraba todo el día jodiendo, me decía: ‘Te pareces al Rambo de JB’. Una vez se le ocurrió contar que estaba saliendo de ‘La bombonera’ del Estadio Nacional donde entrenaba boxeo y me tiraron una pelota, como le pegué duro dijeron: ‘Este puede ser delantero’ y me llevaron a jugar.

Una anécdota con Aldo...

Fuimos a tomar un ‘aperitivo’ los dos solos, sin las ‘patronas’. Como éramos conocidos en Sullana, al toque le avisaron a mi esposa y no sabes cómo se puso la ‘pequeña’. Salió a buscarnos y cuando la vimos entrar nos escapamos corriendo por una puerta trasera. Mi mujer quería matar al ‘enano’ por inquietarme.

¿Qué significa el ‘Tano’ Bártoli?

Mi padre deportivo, quería muchísimo al viejo.

'El Checho' conoció a su señora durante su paso por el Alianza Atlético de Sullana. (FOTO: GEC)
'El Checho' conoció a su señora durante su paso por el Alianza Atlético de Sullana. (FOTO: GEC)

¿Tanto así?

No jugaba y estaba en la lista de los que se iban a mitad de año del Sullana. En la pensión del club sacaron mis cosas y las dejaron en la puerta. No tenía dónde ir, me enteré que llegaba un nuevo entrenador y lo fui a ver. Él conocía al que había sido mi técnico en Argentina y dijo: ‘Te daré una oportunidad’.

Y te lo metiste al bolsillo...

Jugamos contra Cristal, ganamos 2-0 y metí un gol. Desde ese día me dieron el mejor cuarto de la pensión. Me agarró cariño y decía: ‘No salgas, no tomes, la joda no te lleva a ningún lado’.

¿Te cuidaba como un hijo?

Siempre me aconsejaba: ‘No te metas con las chicas de aquí, no sabes lo que son las norteñas’. Hasta que le dije: ‘Profe, tengo una novia y me voy a casar’. Se puso como loco, me gritó y dijo que tenía que conocerla para darle el visto bueno. Se la presenté, charlaron y quedó encantado.

Una vivencia con el ‘Tano’...

Jugábamos en el ‘Campeones del 36’ y me dice: ‘Checho, calienta, vas a entrar’. Empecé a trotar, nos metían un baile y sin avisarle a nadie me pongo la camiseta y le aviso al juez de línea del cambio. Le grito: ‘¡Profe, quién sale!’. El viejo me responde: ‘¡Entra por cualquiera que todos son una basura!’.

¿Era renegón?

Un día estábamos en la pensión del club desayunando y él solo usaba azúcar rubia. Pidió un café y nos acercamos al dueño del local, que era un chino grueso, de 1.90 de estatura, y le dijimos: ‘Póngale azúcar blanca’. El ‘Tano’ se da cuenta que no era azúcar rubia y se puso como una fiera. ‘¡Le dije azúcar rubia y me traes otra cosa chino de m...’. Se paró, se quitó la casaca, el reloj y se le cuadró al chino que lo iba a matar. El viejo tenía 70 años, pero fue al frente y si no lo agarrábamos lo mataban.

¿Otro técnico que te marcó?

Franco (Navarro), coincidimos en Estudiantes de Medicina el 2003 y para mí fue cumplir un sueño, porque era su hincha desde cuando jugaba en Independiente con Bochini. Él me enseñó a que el ‘9’ debe estar pendiente del error del defensa.

Ibarra se cansó de hacer goles en el Perú. (Foto: GEC)
Ibarra se cansó de hacer goles en el Perú. (Foto: GEC)

¿Tu mejor anotación?

Los goles son como los hijos, a todos se les quiere, no hay gol feo, todos son importantes.

Uno que más recuerdas...

Por trascendencia, el penal a Boca y eso que soy hincha xeneize a muerte. Lo grité, porque los goles se celebran y era mi primer título internacional. No les creo a esos que dicen que no festejan ante su exequipo por consideración. Después lo hacen con asados y fiestas en sus casas.

Con tu experiencia de goleador, ¿quién puede reemplazar a Paolo Guerrero?

Me jugaría una moneda por Aldair Rodríguez, está en edad, pero hay que verlo en equipos grandes y el extranjero. No es lo mismo jugar en Binacional que en la ‘U’, Alianza o Cristal.

¿Y Raúl Ruidíaz?

Es increíble lo que pasa con el ‘chato’. En su club la mete al ángulo, desde fuera, y en la selección se le cierra el arco. Creo que es algo mental. Otra explicación no encuentro, porque el arco mide igual en México, Estados Unidos y la China.

¿Por qué nunca te convocaron?

Me nacionalicé en 1998 cuando estaba en Sport Boys, mi promedio era de casi 20 goles por año. Hoy juegan chicos que hacen menos de diez por temporada. El ‘9’ mínimo debe meter un gol más que el número que lleva en su camiseta.

Cambiaste el buzo de entrenador por el terno y comentas en la tele...

Se me presentó la oportunidad y estoy feliz. No soy periodista, pero me dejan hablar de fútbol. No descarto volver a dirigir, por ahora disfruto con los partidos de antaño y viendo a ‘cracks’ como el ‘Nene’ (Cubillas), Chale, Mifflin, ‘Chumpi’.

Un gusto ‘Checho’ y que sigas creciendo...

Gracias al Trome, a cuidarse mucho que de esta pandemia salimos todos juntos. En especial a mi gente de Cusco, que ya está en Primera y a mi Sullana, que espero suba pronto. No hay otra ‘papá’.