Edwin Oviedo: Cuando decir adiós es clasificar a la tranquilidad [OPINIÓN]

Edwin Oviedo ha puesto a la Federación Peruana de Fútbol en el centro
de una polémica colectiva de responsabilidad individual. El mandamás
de la FPF se resiste a dar un paso al costado y eso agranda una situación
irreparable. 

Edwin Oviedo y la acción de Alfredo Brito en la FIFA que busca sacarlo de la FPF. (Foto: El Comercio)

Edwin Oviedo y la acción de Alfredo Brito en la FIFA que busca sacarlo de la FPF. (Foto: El Comercio)

Edwin Oviedo y la acción de Alfredo Brito en la FIFA que busca sacarlo de la FPF. (Foto: El Comercio)

Por: Carlos Bernuy / @BernuyCarlos

Muere siendo un héroe, o vives lo suficiente para volverte un villano. El momento de Edwin Oviedo es la película de la otra cara de una moneda que supo valer una clasificación. En noviembre del 2017, el presidente de la Federación Peruana de Fútbol tenía el respaldo mayoritario, era el hombre que había liderado el proceso de volver a un Mundial y sus éxitos eran innegables. Ocho meses después, su verdadero 'yo' afloró. 

Su voz apareció en audios con un juez sin moral y con un empresario que parece manejar el país. Se hablaba de favores otorgados y entregados, de beneficios para estar más cerca de la selección, de 'hermanitos' unidos al parecer por negocios nada correctos. Una mafia bien al terno, con vasos de whisky en la mano y almuerzos donde iban y venían pedidos futbolísticos y judiciales.

Nuevo audio revela conversación de Edwin Oviedo y César Hinostroza. (Video: Cuarto Poder)

Edwin Oviedo , quien ya tiene temas legales por actos ilícitos en Chiclayo, no ha renunciado a la FPF. "Si me encuentran algo me voy", fue la frase que esgrimió. ¿Excesiva confianza en su dañada moral? ¿conocimiento que el asunto quedará en nada? o ¿el tema es ganar tiempo para esconder o desaparecer papeles ? No importa lo que Oviedo piense, importa lo que debe hacer: irse. Incluso la FIFA podría sacarlo del cargo por incumplir su código de ética.

Dar un paso al costado cuando los dos pies bordean el abismo, quizás no impida la caída, pero sí limpiaría parte del vidrio empañado hoy en la Videna. Edwin, decídelo, coja sus cosas, afronte los temas fuera de las puertas de San Luis y que suceda en su vida lo que tenga que pasar y lo que merezca. Manuel Burga siempre dijo ser inocente y terminó arrestado y emmarrrocado.

edwin oviedo

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En el plano futbolístico, Ricardo Gareca debe pensarlo muchas veces para estampar su firma en un lugar donde la tierra tiembla. Con la renuncia del Comité Consultivo y el Comité de Auditoría y Ética, en Videna solo la oficina principal sigue ocupada. Allí está Edwin, sentado, confiando en algún 'patrón' del cuál es devoto y negándose a irse. Volviéndose más villano cada día. Cada hora. 

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