Mario Broncano muestra sus habilidades para el boxeo a los más jóvenes (Foto: Allengino Quintana / GEC)
Mario Broncano muestra sus habilidades para el boxeo a los más jóvenes (Foto: Allengino Quintana / GEC)

Vuelve a caminar por las calles de Magdalena, su andar se hace notar en el barrio. Es , la esperanza más grande que tuvo el y que terminó como un famoso delincuente. El tiempo tras las rejas se ha cumplido, se acabó su estadía en el y no oculta las cicatrices, como si ellas le recordaran que cada nuevo día es una nueva oportunidad de mejorar.

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Mario Broncano no busca compasión, sino trabajo. Ahora apunta a ser el profesor Mario, que entrena y enseña a los menores los secretos del boxeo y sabe, que si la , cuando estuvo en prisión, no lo destruyó, es porque la vida le ofrece una nueva oportunidad.

Mario, ¿qué es la libertad?

Es lo más hermoso que existe.

¿Sigues consumiendo drogas?

Hace cuatro años la dejé.

¿Estando en el penal?

Si. Un día desperté y dije nunca más.

¿O fue gracias a la religión que diste ese paso?

Fue por propia decisión. ‘Si piensas que estás perdido, lo estás. Querer es poder’.

Es una frase literaria...

Lo leí en el libro: .

¿Cómo te mantenías en la cárcel?

Enseñaba a boxear y peleaba en campeonatos internos.

¿Te ‘mechabas’ con otros reos?

Sí y ganaba mi billete.

Mario Broncano busca una nueva vida enseñando box a los jóvenes en el gimnasio 'El Kubil'. (Foto: Allengino Quintana)
Mario Broncano busca una nueva vida enseñando box a los jóvenes en el gimnasio 'El Kubil'. (Foto: Allengino Quintana)

¿Apuestan?

Hay gente que mete plata y yo me quedaba con el 8 por ciento.

¿Cuánto llegaste a tener en la mano?

Junté 7 mil soles.

Es buen billete.

En ese tiempo estaba en el vicio y todo lo acabé en 3 meses.

Por eso me cuesta creer que no podrías recaer.

Ya me he reunido con amigos, hemos tomado un trago y ellos sacaron, lo que ya sabes, y yo ni caso.

¿Y en las noches no te llegaba la ‘angustia’?

Veía la telenovela ‘Princesas’ y luego el noticiero.

¿Cuál de las tres te gustaba más?

La actriz que hacía de Rapunzel, ja, ja.

¿Comías la comida de la ‘paila’ o pedías menú en los restaurantes?

Ambas cosas.

¿Tenías tu propia celda?

Estaba en del primer piso, donde estaban ‘Los sin zapato’.

26/08/2011. Mario Broncano es fotografiado en su ingreso al Penal de Lurigancho, acusado del delito de robo. (Archivo El Comercio)
26/08/2011. Mario Broncano es fotografiado en su ingreso al Penal de Lurigancho, acusado del delito de robo. (Archivo El Comercio)

¿La pasabas mal?

No, pero siempre he tirado para los más ‘sufriditos’. Cómo debe ser.

Estuviste en pleno motín...

Eso fue un acuerdo, porque la gente se moría del COVID y nadie nos hacía caso.

¿Cómo decidieron rebelarse?

Me dijeron para levantarnos en protesta y les respondí: ‘A las 10 de la mañana reviento mi candado’ y lo hice.

Entró la policía lanzando perdigones

Mentira, metieron ‘plomazos’, veía cómo iban cayendo los reos.

¿Te golpearon?

Me metieron ‘goma’ y yo gritaba: ‘No importa, pero ya te incendié todo y ahora me harás caso’. Soy recontra parador.

¿Y qué te respondían ellos?

Me siguieron golpeando y dijeron que no me llevarían al ‘Hueco’, o sea, la celda de castigo.

21/12/2004. Mario Broncano visita el estadio de Matute durante un entrenamiento del equipo Alianza Lima. (Archivo GEC)
21/12/2004. Mario Broncano visita el estadio de Matute durante un entrenamiento del equipo Alianza Lima. (Archivo GEC)

¿Entonces?

Me mandaron a mi pabellón y los despedí riendo, pero cuando se fueron, me derrumbé, no podía más. Una semana no me paré de mi cama.

¿Eras respetado?

Desde ‘Maranguita’ nadie me mira mal.

¿Por qué te hiciste boxeador?

A ‘Maranguita’ llegaron unos entrenadores buscando nuevos talentos y yo me apunté.

¿Y te gustaba boxear?

No, pero me había escapado tantas veces que me tenían aislado y como quería planear otra fuga, me apunté y así nació todo

¿Te da miedo volver a resbalar?

Déjame acá tranquilo. Comiendo pan con mantequilla, pero libre.

¿Quién jamás dejó de visitarte?

Mi viejita y cuando me preguntaba ‘¿quieres dinero?’ le respondía que me recargara el teléfono, que mis compañeros desean llamar a su familia.

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Sabes, te recuerdo abandonando una pelea, porque no podías parar de toser.

No abandoné. Yo nunca firmé contrato con ningún empresario.

¿Eso tiene algo que ver?

Por supuesto. Mi entrenador era Luis Oliveros, que estaba molesto por la razón que te digo y faltando un solo round para que acabe la pelea, que la tenía ganada, me dio agua helada y por eso no paraba con la tos.

¿Es verdad lo que cuentas?

El árbitro fue José Salardi, se dio cuenta lo que pasaba y me dijo: ‘Entra, yo me encargo que no te toquen y te cuido’, pero los jueces no lo permitieron.

Fue la esperanza del boxeo peruano, pero la vida disipada pudo más. (Archivo GEC)
Fue la esperanza del boxeo peruano, pero la vida disipada pudo más. (Archivo GEC)

Con la fama, ¿tuviste muchas mujeres?

Soy bailarín de salsa, boxeador, jugador de fútbol, pero nunca mujeriego.

¿Eres bueno con la música?

Muy bueno.

¿Pelotero?

He jugado en la Liga de Magdalena, de delantero, pero en la cárcel, sin un ojo, me puse de defensa.

¿Adentro hay campeonatos?

Salí campeón del pabellón con mi equipo: ‘Luriganchito’.

¿Con cuánto de plata saliste?

El delegado Castillo Ochoa me hizo que pase por todas las celdas y para que me colaboren, porque me iba.

¿Cuánto recaudaste?

Conseguí 170 soles en puras monedas. Lo primero que hice, fue ir a una bodega y tomarme una gaseosa Coca Cola.

¿Luego?

Tome un bus a ‘Puente Nuevo’ y de allí un taxi a La Victoria a ver a mi amigo.

¿Te reconoce la gente?

Un chibolo me saludó y el chofer se dio cuenta cuando subí.

¿Con quién vives?

En Pro, con mi viejita.

¿Cómo te vas a mantener?

Dicto clases a chibolos de Magdalena en el gimnasio ‘El Kubil’. Quiero que venga más gente y enseñarle lo que yo sé.

Una vez Maradona aseguró que cuando alguien se equivoca, como él, sirve de ejemplo de lo que no se debe hacer.

Es verdad y que los muchachos sepan que la buena vida se busca mediante el talento, ya sea por el deporte o el estudio.

¿Te gustan los boxeadores peruanos de estos tiempos?

Prefiero no opinar.

Adelante y en un par de meses nos damos una vuelta a ver cómo va todo.

Van a ver que estaré por acá trabajando con los muchachos.

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