¡Mi gente! ¡Ustedes! Los saluda Luis Alberto Guadalupe Rivadeneyra, casi 2 metros de estatura, con DNI número... no, mejor no. Ahora en ‘La Fe de Cuto’, mi programa de los viernes en Trome, conversé con Roberto Farfán, ‘La Foca’. Un delantero que destruyó todos los arcos que tuvo al frente y fue campeón con y . Y que es, debo confesarlo, de los mejores amigos que me dio este deporte. Es mi hermano, y a los hermanos se les quiere como son, feos y todo, ¡Ja!

Antes de seguir, ya saben que todos los viernes estrenamos una nueva entrega de ‘La fe de Cuto’, mi programa en . Y los lunes, ¡ayayay!, publico mis memorias. Lo que sueño es armar un libro con ellas, ya tengo varias. Por ahora, las leen también aquí, en Trome.

Sobre ‘La Foca’, sé mucho de él, sabe mucho de mí. Casi que nos entendemos con la mirada. Puede dar para un segundo programa con él, ustedes dirán. Abróchense los cinturones, este avión está despegando.

Roberto, eres un delantero que se ha dado el lujo campeonar con los dos equipos más grandes del Perú.

Tuve ese privilegio y la suerte. Lo hice con Universitario de Deportes y Alianza Lima.

Siempre has sido un jugador difícil de conversar con la prensa.

No soy mucho de salir en los medios, pero acá estoy en tu programa La Fe De Cuto.

Tu pase a Alianza Lima fue muy sonado en su momento.

Alianza Lima me contrató para ayudarlo a campeonar en su centenario. Eso es la verdad. Y como profesional cumplí.

Te botas como agua sucia. Jajaja.

No solo salí campeón con Universitario y Alianza Lima, también lo hice con Deportivo Municipal, lo ayudé a subir a la profesional. Y la firme a ti te venden con mis videos, de mis goles, y los de Esidio a Bélgica. Jajaja. ¡Esa es la verdad, compadre!

‘CUTO’ GUADALUPE ENTREVISTA A ROBERTO FARFÁN:

Eres malo con tu boca. ¿Cómo vas a decir eso? ¿Eres mi hermano o mi enemigo?

Las cosas como son, don Alfredo González es un ‘mostro’, te vendió con mis videos. No digo más.

¿Cómo te trataron en Alianza Lima?

El recibimiento fue muy bueno, todo fue muy bien ya que estaba con gente que conocía desde la selección peruana como Waldir Saénz, Juan Jayo. Ytambién habíamos varios de la ‘U’, como Eduardo Esidio, Juan Carlos Bazalar, Marko Ciurlizza.

¿Con qué camarín te quedas?

Uno no puede cambiar. Uno es hincha, me quedo con el vestuario de Universitario de Deportes. En la ‘U’ yo me podía quedar en el vestuario hasta el día siguiente, sin problemas.

¿Por qué saludas de esa manera, con esa firma?

Yo Soy: Roberto Farfán ‘La Foca’, el original. Pero eso es la verdad, ahora hay muchos impostores, lo digo para que gente sapa quién soy yo, sin que le moleste a nadie. Soy el que saca la lengua, ‘La Foca’. Los demás, son copias. No hay más.

¿Por qué Jefferson lleva el nombre de Agustín?

A él le ponen el segundo nombre de Agustín por mi papá, su abuelo. La historia es muy fácil, mi papá es Agustín Farfán Zegarra y a Jefferson le ponen Agustín por su abuelo. No hay que darle más vuelta al tema.

La gente piensa que tú conoces a Jefferson ya de grande.

A Jefferson (Farfán) lo conozco desde que nació.

Así de simple.

Es más, muchas veces nos íbamos y nos regresábamos de los entrenamientos de Municipal juntos. Los dos estábamos en Muni, yo estaba en el primer equipo con el ‘Cabezón’ Carmona, el tío Olaechea, y Jefferson (Farfán) estaba en menores. En ese tiempo no teníamos ni para la bicicleta. Todo era ‘lata’ hasta la CT. Jajaja.

Algunos recuerdos de esos momentos.

Incluso él (Jefferson Farfán) ha jugado en el club la Naranjita de la Curva del Diablo. Le pusimos ese nombre al equipo porque solo te daban una naranja por jugar, no había para más, pues papi.

Una anécdota con Farfán.

El día que le hicieron la colombiana. Cuando estábamos en Alianza Lima un día tomó un taxi y no tenía sencillo, el sano bajó a cambiar un billete, pero dejó su mochila con todas sus cosas en el taxi, cuando regresó ya solo encontró la pista. Sano, pues. Se quedó sin chimpunes y sin buzo, tuve que hablar con el utilero para que le den mis chimpunes y ropa.

¿Cómo era Jefferson Farfán de niño?

A Jefferson (Farfán) le gustaba gorrear carro con sus primos, también gustaba tocar el cajón, siempre estuvo vinculado a la música afro, la música negra. Era la influencia de su mamita, doña Charo que bailaba. También de la familia.

¿Tú eras un delantero que los defensores ‘odiaban’ enfrentar?

Me ponía los chimpunes con toperoles de aluminio y le decía a ‘Pajita’ (utilero de Universitario) que le ponga alcohol para no infectar a los defensas. Jajaja. Es más, antes de salir al gramado hacía sonar los toperoles. Los afilaba. Jajaja.

¿Cuál es el defensa con el que siempre te agarrabas en los partidos?

Santiago Salazar, el popular ‘Cafú’. Siempre chocábamos y paraba saliendo lesionado de los partidos. Siempre quería comer carne, defendía mi camiseta y mis premios. Por eso lo tenía que ‘matar’ a ese muchacho.

Eran un clásico tu enfrentamientos con él.

Pero un día cobré feo. Me sacó de un partido. Me metió un combo en la ‘quijada’ (cara) que me sacó de un partido, un golpe que no me dejó comer como tres días. Tuve que apechugar nomás. Así como un da (pega), también tiene que saber recibir. Así es el fútbol. Pero él es un caballero, un buen tipo. Siempre que nos encontramos conversamos y recordamos esos momentos.

FARFÁN Y EL FRÍO DE GRECIA

Cuéntanos la anécdota cuando estuviste en Grecia...

Cumpa, el frío era muy fuerte, ¡asu! No pude aguantar, estaba como pingüino. Estaba en Veria y vivía con mi hermano, Luis, el papá de Jefferson, que nosotros le decimos ‘Cóppola’. Era tanto el frío que me tuve que regresar.

Cómo olvidarlo, si tuve que hacer la gestión con Alfredo Gonzáles para que vuelvas al equipo.

La ‘U’ me trajo para campeonar. Pero muchas gracias por sacarme de ese frío terrible. Con la plata que pagó la ‘U’ al Veria por préstamo para volver me hubiera alcanzado para poner 10 restaurantes Cuto 16 en la Curva del Diablo con mi hermana ‘La Chacala’ que prepara un seco de carnero... ¡Ya no!

¿Una anécdota con el técnico Paulo Autuori?

Un día me paso algo muy curioso en el fútbol y sucedió con Paulo Autuori. Cuando jugaba en Alianza Lima nos fuimos al Callao para enfrentar a Sport Boys. Íbamos perdiendo 2-0 y faltaban pocos minutos para terminar el partido cuando el entrenador me llama. Me dice: ‘Quiero que entres y le metas una porra a tal jugador y me señala a Gabriel Silvera’. Al principio estaba sorprendido, pero el DT manda.

¿Qué hiciste?

Hacerle caso al entrenador. Él (Paulo Autuori) me dijo: no te preocupes, yo me encargo con los dirigentes del tema. Así que entré y en la primera le metí un combo al jugador que lo dejé temblando como pollito en el piso.

¿Qué había sucedido?

Resulta que en el segundo gol de Boys Gabriel Silvera lo había insultado a Autuori. Por eso mi entrenador estaba indignado. Lo más curioso es que el árbitro solo me sacó tarjeta amarilla, sinceramente yo esperaba la roja. Al final mi entrenador me felicito.

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