El colombiano Tressor Moreno se confiesa con Trome.
El colombiano Tressor Moreno se confiesa con Trome.

Por: José Reynoso Alencastre

Pocas veces un jugador queda grabado en los hinchas con apenas una temporada en el club. El colombiano Malher Tressor Moreno llegó con 20 años a Alianza Lima, la rompió y se ganó el corazón de los blanquiazules. Hoy radica en México y nos atiende para contar su historia al lado de Claudio Pizarro y Waldir Sáenz.

¿Cómo se dio tu llegada a Alianza?

El ‘Peinadito’ (Ospina) me dio la oportunidad. Nunca había jugado a nivel profesional y menos había estado en una pretemporada. Cuando me dieron la ropa de concentración, parecía un niño con traje nuevo, toda la noche me la probé, pero lo más importante fue concentrar con Waldir (Sáenz).

¿Qué tal se llevaron?

Todo el año concentré con él. Hasta ahora tenemos buena relación, compartimos muchas cosas y me guió de buena manera. Por donde iba Waldir tenía a los fotógrafos y cámaras de televisión siguiéndolo. Si alguna vez tomamos una cerveza fue en su casa. En esa época, la ‘Urraca’ creo que pagaba por saber dónde andaba, si estaba con vedettes o qué hacía, era impresionante.

¿Con quiénes más jugaste en ese equipo?

Estaban el ‘Pato’ Quinteros, Walter Reyes, el ‘Mudo’ Baylón, Julio Penalillo, gente que recién empezaba. Era un plantel sano, los de experiencia guiaban bien a los que iniciaban. Los jueves íbamos a comer cebiche y los viernes que concentrábamos íbamos al cine. Luego tocaba la cábala del ‘Peinadito’.

¿Cuál era?

De regreso al hotel de concentración pasábamos por la zona donde paraban los homosexuales. Salíamos del cine y era obligatorio pasar por ahí. Eran cinco o diez minutos dando vueltas en el bus. En un año pasamos cada ocho días por allí.

¿Otra de Ospina?

Debuté con gol en un clásico amistoso, luego en el primer partido del campeonato también anoté, creí que era fijo. Para el siguiente encuentro, me manda a la banca. Me dijo: ‘La prensa está encima tuyo, si te pongo te vas a agrandar’. Le respondí que eran tonterías. Quería darme un baño de humildad. Después ya me puso en todos los partidos y en ese año hice 16 goles.

Jugaste con Claudio Pizarro. ¿Creías que iba a llegar tan lejos?

Disfruté seis meses jugando a su lado antes de que se fuera a Alemania. Tenía personalidad, carisma y no era egoísta, me daba pases de gol, era muy bondadoso.

Alianza gana el Clausura en 1999 con un equipazo, pero pierde la final con la ‘U'...

El primer partido fue muy extraño. No había forma de que nos ganaran, pero nos equivocamos, llegó la expulsión de ‘Kukín’ (Flores), después nos hicimos los goles solos (3-0). En la revancha, en Matute, fue complicado, se nos hizo difícil y solo pudimos anotar un gol (1-0).

Jorge Luis Pinto reemplazó a Ospina. ¿Es tan exigente como lo ‘pintan’?

En la selección lo tuve más tiempo y siempre chocó con los jugadores, hasta con los de más renombre y jerarquía. Es una excelente persona, pero cuando se pone la gorra, el silbato y la carpeta, cambia totalmente.

Ese mismo año, brillas en el torneo Esperanzas de Toulon en Francia con tu selección...

Le ganamos la final a Argentina y de ahí me jala el Atlético Nacional. En ese equipo estaban Johnnier (Montaño) y Fabián Vargas, que luego pasó a Boca y Almería. Al año siguiente volvimos a campeonar venciendo a Portugal. Me eligieron el mejor jugador del certamen y soy goleador.

Montaño fue figura en Perú.

El gordito tiene una gran zurda, se volvió más ‘potón’ y cuando lo chocaban los rivales rebotaban.

¿A quiénes enfrentas en tu paso por el Metz de Francia?

A Drogba, Okocha, Cissé, Pauleta, Giuly, Juninho Pernanbucano, que era un espectáculo cuando le pegaba a la pelota. Fue una experiencia muy buena, aprendí el idioma y otras cosas que sirvieron en mi carrera.

¿Por qué no te fue bien en tu selección mayor?

Estuve en las Eliminatorias 2006 y 2010, después cambié mucho de equipos y eso influyó.

Radicas en México, ¿qué opinas de los peruanos que juegan por allá?

Les ha ido bien. Se han hecho un nombre y de aquí pasaron a otras ligas.

¿Sabes algo de Alianza?

Muy poco, menos ahora con la pandemia.

Empezaste y terminaste tu carrera en Perú, una experiencia poco agradable...

Lo que pasó con Hualgayoc fue muy desagradable. El presidente era alcalde del pueblo y nos quedó debiendo a todos, era muy mentiroso. En cuatro meses cobramos solo una quincena.

¿Hubo oportunidad de regresar al Alianza?

En 2015 o 2016 creo, hablamos algo con Carlos Carpio y el mismo Waldir, pero el entrenador tenía otras alternativas.

Un abrazo a la distancia y gracias por tu tiempo...

Aquí estamos para cuando me requieran. Que estén bien por Perú y ojalá pase esto para vernos otra vez.