A Vanessa siempre le gustaron los corazones y los coleccionaba en un rinconcito de su casa. Ahora los vende en ferias y en tiendas de El Polo, Punta Hemorsa y en Lambayeque.
Foto: Julio Reaño.
A Vanessa siempre le gustaron los corazones y los coleccionaba en un rinconcito de su casa. Ahora los vende en ferias y en tiendas de El Polo, Punta Hemorsa y en Lambayeque. Foto: Julio Reaño.

Nunca es tarde para aprender y emprender. Vanessa Barandiarán tiene 52 años y toda su vida trabajó para una gran empresa donde se desempeñaba como publicista y marketera, pero en pandemia le dieron la suspensión perfecta de labores y sus ahorros se le acababan. nació en plena crisis sanitaria y con muchos sobresaltos, pues varias veces perdió su inversión cuando sus proveedores no le entregaban los trabajos, aun así, salió adelante y sus productos están en El Polo, Punta Hermosa y en Lambayeque. Su siguiente paso es exportar.

Vanessa, empiezas tu emprendimiento en pandemia, ¿por qué te decidiste por los corazones?

Tenía un amor y tengo una colección de corazones, un día de la nada, me dije: ¿por qué no plasmarlos en madera? Vi en las noticias que los artesanos la pasaban mal por la coyuntura, y pensé mis corazones con tradiciones peruanas. Inicié haciendo un boceto, busqué a los maestros y me arriesgué.

Foto: Julio Reaño.
Foto: Julio Reaño.

Me comentabas que te dieron la suspensión perfecta y nace un nuevo negocio…

Tenía seis meses sin trabajar y la situación se iba a extender, tenía a toda mi familia viviendo en mi casa y los ahorros se iban acabando. Si hacía algo era una renuncia tacita, estaba entre la espada y la pared. Pensé jubilarme en la empresa que trabajé por años, pero renuncié y creé mi negocio y empecé de cero.

¿En qué te inspiraste para crear estos artículos?

Uno siempre tiene un rinconcito donde tiene ángeles, santos. Yo tenía mi nicho de corazones y pensé que tenían que haber personas que también les gusten. Un cliente me pidió todos los corazones porque quería hacer un rincón.

Nos contabas que al inicio fue difícil, pues algunos artesanos no te entregaban los pedidos, ¿Cómo la pasabas?

Tenía miedo en contagiarme de Covid, pero tenía que viajar y ganar experiencia. Tuve artesanos que se quedaban con el dinero y no me enviaban los trabajos o me los mandaban meses después, esto me ayudó a aprender con quienes trabajar.


Foto: Julio Reaño.
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¿Hiciste u estudio de mercado antes de empezar?

No. Yo estudié publicidad y marketing y este negocio no era masivo, lo mío era más de nicho, la gente era quien recomendaba mi trabajo en redes y he ido creciendo de manera natural.


Foto: Julio Reaño.
Foto: Julio Reaño.

¿A quiénes les gusta tu trabajo?

El trabajar con artesanía es bien peruano y bien nacionalista, los que valoran más son los peruanos que están fuera, ellos me dicen que quieren tener un pedacito de Perú en sus casas.

¿De qué están hechos tus productos?

Tento de hojalata de alpaca.

¿Cuál es tu público objetivo?

Son mujeres de 35 a 55 años.

¿Cómo relaciones los corazones con el Perú?

Nuestras tradiciones peruanas son Patrimonio Cultural reconocido por el país, y los me reinventado con mis corazones. Todos los peruanos somos hábiles para salir adelante.

La demanda creció con el tiempo, ¿cómo decides tener puntos de venta?

Hice aliados. Conocí a una chica que perdió el trabajo en pandemia y puso una tienda con productos que le gustaban y me invitó a estar en su local de El Polo, también estoy en Punta Hermosa y un café cultural el Lambayeque, uno de los más importantes de departamento.


Foto: Julio Reaño.
Foto: Julio Reaño.

¿Quién diría que es tu competencia?

Mi competencia es cualquier producto peruano, cualquier producto de coleccionistas.

¿Cómo te han ayudado las redes sociales?

Me han ayudado muchísimo, tengo 52 años y tuve que aprender todo sobre el mundo digital, antes yo visitaba a los clientes y les explicaba el producto, ahora hago contenidos para las plataformas y he tenido gran recepción de mis clientes que comparten mis trabajos.

¿Cómo se ha vuelto conocida tu marca?

Con el apoyo de muchas personas. Nadie me conocía, pero una vez regalé un corazón y la persona lo compartió en su historia y así está creciendo la comunidad.


Foto: Julio Reaño.
Foto: Julio Reaño.

¿Tienes intención de ingresar al extranjero?

Si. Por eso, estoy formalizando todo para exportar. Mi socia es ahora mi hija, ella es arquitecta de interiores y avanzamos en ver cómo ingresar a Estados Unidos y en Europa.

Los precios siguen subiendo, hay más desempleados, que quieren emprender, pero no quieren lanzarse a la piscina, ¿qué les aconsejas?

Tienen que gustarles lo que hacen, confiar en su producto o servicio, aprender todos los días. Primero hay que aprender a caminar para luego correr.

Ping Pong

De Corazón: Amor.

Artesanos: Mis cómplices.

Perú: Orgullosa de ser peruano

Sueño: Seguir conociendo el país.

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