Aquel que persevera alcanza y eso lo sabe , una joven arequipeña que por complacer a sus padres estudió una carrera en la universidad y pospuso su sueño de ser diseñadora de modas. Su marca ‘Estrafalario’ es una realidad, está en el Jockey Plaza e ingresará a otros centros comerciales. En la pandemia sus mascarillas la sacaron a flote, pues exportó a Europa, además de ingresar a Saga Falabella.

¿Desde cuándo sentías que la moda era lo tuyo?

Desde que tengo uso de razón, siempre intervenía las prendas de mi mamá, transformaba una falda que la volvía en vestido. Ella me decía que era el terror de su clóset, pues si algo no lo encontraba yo ya lo había transformado, le metía tijera. Así descubrí mi creatividad.

¿Qué sentías cuando estudiabas algo que no era lo tuyo?

Me sentía un poco frustrada por no hacer lo que me apasionaba. Estudié ingeniería industrial y mi papá me dijo que cuando termine podía seguir con ingeniería textil. Pasado un año me cambié a administración porque al final me serviría en un futuro.

‘Estrafalario’ es un nombre que llama la atención, ¿cómo así lo escogiste?

En el colegio se iba con ropa de calle, era prácticamente un desfile. Las hermanas de mi mamá nos traían cosas con un estilo muy particular, ‘Estrafalario’ nace de lo raro, ridículo, pues cuando te ven como bicho raro es cuando ven algo distinto.

Muchos emprendedores han sido estafados por sus proveedores, ¿cómo fue en tu caso?

Pasé dos transiciones cuando me vine de Arequipa con la marca a Lima. Quise traer mi taller, el cambio fue de terror, las telas no eran las adecuadas, no sabía el proceso del diseño, un taller me estafó, perdí dinero. Ahora en la moda sostenible aprendí a manejarme mejor con los proveedores.

La mayoría de emprendedores fracasan o quedan a mitad del camino. ¿Qué les aconsejas?

Deben tener un propósito trascendental que vaya más allá de lo económico, pues cuando estén en un momento negro este propósito los debe motivar a seguir.

¿Qué aprendiste de los errores en el camino?

En el 2013 me descapitalicé y eso me ayudó a aprender sobre las bases que necesita el negocio, valor financiero y de contabilidad. Busqué prepararme para relanzar mi marca.

¿Qué crees que el cliente encuentra en lo que haces?

Nos diferenciamos, nuestras prendas se ven súper bien, les jala el ojo, ya sea por los bordados, estampados, la versatilidad de los productos, y se terminan de enganchar cuando pueden ayudar a personas que no tuvieron las mismas oportunidades.

Viajaste hasta China, ¿qué lección sacaste?

Fui representando al Perú en un concurso y cuando quise visitar una fábrica en una ciudad de la moda, vi que muchos usaban mascarillas y era por el alto nivel de contaminación. Vi el impacto negativo de la industria textil, la explotación, se me escarapeló el cuerpo.

La cuarentena fue un duro golpe para todos y tú te posicionaste bien en las ventas online. ¿Los emprendedores deben hacer lo mismo?

Ha sido duro, pero creo que los emprendedores deben estar en constante movimiento, estar alertas a las oportunidades para cambiar de rubro o mantenerse.

¿Qué se te pasó por la mente cuando llegó la pandemia?

Estaba en Suiza y pensé qué hacer porque la gente que trabaja conmigo y yo vivimos de esto, así que lanzamos mascarillas, lo que nos sacó a flote, aumentaron las ventas.

¿En esta crisis lograste ingresar a mercados internacionales?

Exporté a España, Suiza y Holanda a través de las redes sociales, contraté a una agencia que mueva la tienda online para llegar a otros sitios, hice un catálogo en inglés con pautas en España para que nos vean y logramos vender afuera.

¿Planes a futuro?

Hacer mascarillas con tecnología específicamente para el Covid y exportar.

Ahora que ingresaste a Saga Falabella, ¿piensas estar en retail?

Es una gran vitrina para la marca, nos sirve mucho para tener a nuevos clientes y que ellos sepan que hay otra manera de consumo consciente.

¿De dónde son los insumos?

La lycra viene de Italia y Colombia, el algodón es 100% peruano, las telas de España e Italia.

TIPS PARA REFORZAR LAS VENTAS

  • La atención al cliente es oro, ahora que la compra es online lo debemos acompañar en todo el proceso, responder de la mejor manera, supervisar la postventa, que les haya llegado bien el producto.
  • En la web se debe tener una buena comunicación, la tabla de medidas, ficha técnica bien expuesta para dar confianza al cliente.