Foto: Pexels.
Foto: Pexels.

| Como sabemos, la pandemia trajo desempleo y crisis económica a los hogares peruanos, obligando a muchos a tomar otros caminos laborales. Es así como nace el nuevo emprendedor peruano, que se abre espacio frente a las circunstancias para salir adelante con base a empeño, creatividad y dedicación.

Infinitas pueden ser las opciones para iniciar el soñado negocio propio, entre ellas: la repostería. Pero lamentablemente, en algunos casos también ha decaído en el intento por falta de planificación y visión.

También puedes leer: Emprende Trome: ¿Por qué es importante incorporar tecnología a tu negocio Aquí te damos unos consejos

Conversamos con Milagros Cosío, gerente de “Dulce Mila Postres”, quien empezó a hornear pasteles comercialmente a inicios de la pandemia, cuando los negocios se vieron obligados a cerrar por la crisis sanitaria mundial. Milagros, al igual que muchos emprendedores, enfocó su negocio en la modalidad delivery de tortas, sabiendo que sus clientes no podían salir de casa, pero que necesitaban seguir consumiendo postres, y qué mejor si tenían un sabor casero.

Era el momento de emprender con lo que más me gusta hacer, y había que investigar y perfeccionarse para que cada cliente quede satisfecho y nos sigan comprando en estos tiempos difíciles”, comentó la repostera. Asimismo, refiero: “Las redes sociales fueron claves para exponer nuestros postres a miles de personas con ganas de degustar un producto de calidad a buen precio”.

Para trazar el camino de este emprendimiento, recomendamos tomar nota y prestar atención, porque aquí daremos los primeros pasos para enrumbar un nuevo negocio que, de realizarse correctamente, podría prosperar dependiendo del esfuerzo de cada uno.

Pocos postres pero de calidad

El primer consejo es no querer abarcar todo. Muchas veces se cree que el ofrecer infinidad de opciones en la carta es la única vía, pero ocurre que el sabor no es el esperado. Por eso, es mejor empezar ofertando pocos postres, pero con resultados efectivos. El tiempo dará la experiencia para que la carta y la calidad aumenten. No hay que olvidar que se debe investigar y comparar cada receta para acercarse a la perfección. Internet siempre será una buena opción para encontrar recetas fáciles, de buena fuente y de todo presupuesto. Eso sí, hay que hacer pruebas de preparación para llegar a la exquisitez.

Buscar utensilios básicos para empezar

Uno de los secretos para convertirse en buen pastelero, es la exactitud en tiempos y medidas. Aquí la precisión es pieza clave para el éxito en cada pastel. Por eso, recomendamos conseguir cucharas de silicona, medidores, tazones, moldes, cernidores, una balanza, una pequeña batidora casera y ollas. Esta inversión de utensilios, mínima pero necesaria, se ofertan en páginas de internet, mercados y/o supermercados. Cabe recalcar, que los utensilios de calidad son importantes para el proyecto, ayudando a reducir tiempos y garantizando parte de la producción.

ingredientes de calidad a buen precio

La cantidad y medida de ingredientes son primordiales para el éxito del horneado, pero también cabe precisar que, la calidad de un insumo va a destacar ante la competencia. El menospreciar el paladar de los comensales, buscando ahorrar unos soles en ingredientes de baja calidad, es un error que podría costar aún más caro; esta mala decisión, terminaría alterando el sabor original del postre. Por eso, la recomendación es buscar insumos de calidad y comprarlos al por mayor para no afectar el bolsillo. Se hace imprescindible conseguir proveedores que ofrezcan insumos a precio justo y que nos permitan percibir ganancias.

Más consejos: Emprendedor: Cuatro desafíos a los que se enfrentan las emprendedoras

Cuantificar costos

Cabe recordar que, los costos no son exclusividad de los ingredientes, sino también del uso de gas, electricidad, empaques, personal, local -que aunque no se consideren en un primer momento-, deberían incluirse a futuro.

Lo primero, es saber cuánto es el costo de producción por torta, detallándolo por kilo o litro de cada ingrediente. Una vez definido, sabremos cuánto estamos invirtiendo por cada pastel y sabremos cuánto cobrar. No hay que caer en el error de poner un precio a la deriva o referencial. Todo es medible.

Ventas y publicidad

Las ventas y publicidad no pueden ser ajenas a la presentación del producto. Por eso, vale recalcar que debemos buscar referentes claves en la competencia para que nuestro emprendimiento sea igual o mejor. No es copiarse, es mejorar lo que ya existe.

Un buen espacio para empezar a vender es el círculo de amigos y conocidos; ellos nos darán consejos que debemos tomar en cuenta para mejorar, sea en presentación y/o sabor. Otro canal importante, son los grupos de Facebook, de WhatsApp, Instagram y TikTok, que se han convertido en ventanas de venta a bajo costo, en donde los emprendedores han encontrado nuevos clientes gustosos de descubrir y/o añorar esa pastelería tradicional y hogareña.

Estos consejos son iniciales para emprender en el mundo de la pastelería. El camino se hace más llevadero poniendo amabilidad y buen humor, pero con orden y disciplina. ¡A hornear y vender!

Te puede interesar: