Por: Carla Chévez

(37) y su esposo (43) están construyendo su relación con una meta, llegar juntos hasta viejitos amándose. En este corto camino que han recorrido con acelerador, se casaron a los cuatro meses de conocerse, aseguran que priman el amor y respeto, y no temen que un ‘ampay’ los separe.

Karla, ¿Rafael es el amor de tu vida?

A ver, creo que está trabajando para ser el amor de mi vida. No te voy a salir con el ‘floro’ de que mis hijos son el amor de mi vida porque el cariño de mamá es distinto al de una pareja.

Muchos cuestionan que te hayas casado tan rápido...

Es que ese es el chip con el que crecimos, si sales con alguien primero es tu enamorado, luego novio y después esposo, y así pasaron diez años y de pronto se termina. Solo diré con respecto a todas esas ideas que se hacen en la cabeza preguntándose por qué tan rápido, que el tiempo da las mejores respuestas.

¿No temes un ‘ampay’ de Rafael?

No.

Rafael: Vivo al costado de ella 24 horas…

Rafael, ¿qué factores se dieron para que su relación ‘fluya’ en cuatro meses?

Ambos venimos de dos divorcios, tenemos tres hijos varones y fuimos directos desde el principio, hablamos sin rodeos. Es más, confieso que no apostaba por el matrimonio, sí por una convivencia, pero encontrar una persona como Karla, que es trabajadora, te apoya, es recontra cariñosa y buena mamá, hizo que cambiara todo.

¡Cariñosa!

Sí, y mucho, con decirte que estira su mano para buscarme en la cama y me dice: ‘¿Qué haces allá?’. Cuando solo estamos a un metro de distancia, eso me encanta.

Pero también es ‘intensa’...

Sí. Lo que más me choca es cuando quiere resolver el problema sola y se olvida de que somos uno y que estoy para apoyarla, pero ahí vamos trabajando en ese punto, conversando mucho.

K: Voy adaptándome, todos saben lo que viví y por eso me ha costado entender que tengo un hombre a mi lado que me protege y respeta.

¿Hay mucha comunicación?

R: Sí, hemos prometido no dormir peleados, aunque una vez nos pasó y ninguno de los dos pudo conciliar el sueño. Al día siguiente nos sentamos en la cama a conversar y lo resolvimos.

¿Y por qué fue la discusión?

R: Cosas sin sentido, yo tengo un poco de celos o ella. No puedo decir que nos conocemos al revés y al derecho, porque lo estamos haciendo, pero nuestra decisión es quedarnos juntos hasta viejitos.

¿Quién es más detallista?

R: Yo, porque quiero que cada día se enamore más de mí.

K: También tengo mis cositas, marco mi territorio.

¿Eres muy celoso?

Sí, no puedo decir que no, pero tampoco soy un loco.

¿Duermen en cucharita?

K: En cucharón, ja, ja, ja.

¿Bailan pegaditos?

R: Hasta en la ducha bailamos.

¿Cuál es la canción que describe su relación?

K: ‘Destino o casualidad’, que habla de dos personas de mundos distintos que se encuentran y nace el amor, es nuestra historia.

¿Cocinan juntos?

Él hace los postres y parrillas, y yo los almuerzos. Le gusta la sopa criolla que preparo.

Ahora Rafael es un personaje mediático y lo llaman ‘el huevero’, ¿normal?

En verdad nos reímos, pero él tiene lo que otros no y bien puestos, tanto que hasta los vende, ja, ja, ja.

Están afirmando que tienes ansias de fama y hasta te dicen ‘figureti’.

Que hablen, sé quién soy y todo lo que tengo lo logré con mi trabajo.

K: Eso es envidia.

Van a cumplir dos meses de casados el 18. ¿No temen que se pueda terminar así como empezó?

K: Nadie es dueño de nadie ni del futuro, pero no está agendado que se acabe.

R: Con Karla encontré a la mujer perfecta para mi vida, quiero seguir a su lado y compartiendo con los chicos (los hijos de Tarazona), quienes son súper cariñosos.

¿Cuándo llegará la ‘princesa’?

K: Todas son lindas para pedir, pero no está lejos de los planes, puede ser en cualquier momento, nos gusta sorprender.

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