Lorena Álvarez: "Me enamora la inteligencia de un hombre" | ENTREVISTA | FOTOS

Una mujer no es solo hermosa por la arquitectura de su físico, sobresale también por el diseño de sus ideales. Lorena Álvarez es una de ellas.

Lorena Álvarez
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El diccionario de la Real Academia Española define ‘resiliencia’ como la “capacidad de adaptación ante un agente perturbador o situación adversa”. Esa es la forma como ella se describe. Hace poco más de un año salió a denunciar públicamente a una pareja por agresión y se convirtió en símbolo de lucha contra el machismo. Muchos la criticaron, algunos no le creyeron, pero ella no deja de pelear y reinventarse. Y es queLorena Álvarez no es solo uno de los rostros más bellos de la televisión, es también una destacada periodista, escritora, madre y, especialmente, una ‘guerrera’.

¿Es cierto que pudiste ser modelo?
Me propusieron en un ascensor si quería participar en un ‘Miss Perú’. Creo que tenía 17 años y no pasó de ahí. En otra ocasión estaba caminando por el Jockey Plaza y me preguntaron si quería participar en un desfile que se estaba organizando, pero seguí caminando. Siempre he tenido claro, desde los 10 años, que mi vocación era ser periodista.

¿La actuación?
No estaría mal. La vida es muy corta para dejar pasar oportunidades. Un par de veces aparecí en una película haciendo de mí misma.

¿Por qué periodista?
El periodismo me ha permitido mirar y entender mejor el Perú.

¿Eres ‘pituca’?
Estudié en un colegio costoso de Lima, con pensión en dólares. Eso me puso en una situación privilegiada frente a otras personas, el problema pasa cuando no te das cuenta de la realidad. Siempre he sido muy consciente de ello y de que mi familia me ponga los pies en la tierra.

¿Dónde te criaste?
Nací en Miraflores, en el ‘Hogar de la Madre’, y mi infancia la pasé allí y después en San Isidro.

¿‘Palomilla de ventana’?
Era la época del terrorismo y salir a la calle no era lo más beneficioso. En mi colegio se hacían simulacros de terrorismo, de ‘coche bomba’. Te decían cómo ponerte si explotaba una. Me gustaba montar bicicleta en un parque cerca del edificio donde vivía o jugaba con mis vecinos.

¿Te cuidas con dietas?
Soy de hamburguesas, ‘chatarra’, comida peruana, dulces, postres... Cada vez que subo una foto a mis redes en algún restaurante, nunca faltan comentarios: ‘Asu, te vas a engordar’, ‘Cuidado con la línea’, ‘Vas a tener que ir al gimnasio a correr’, etc. en lugar de decirme: ‘Qué rica o qué fea tu comida’...

¿Vas al gym?
Estoy haciendo un sistema de electroestimulación. Soy floja para el gimnasio, no me nace salir a correr a las 6 de la mañana. No soy una chica fitness, pero entiendo la importancia de cuidar el cuerpo por salud. Voy solo dos veces por semana, 20 minutos y me siento muy contenta.

¿Hay mayor presión sobre ustedes porque tienen que verse bien en televisión?
La sociedad en general le pone mucha presión a las mujeres, no solo para que sean profesionalmente destacadas, sino para que estéticamente tengan ciertos patrones y sean las mejores madres del mundo, saber cocinar y estar con sus hijos. Si fallas en alguno de tus roles, la sociedad inmediatamente te ataca.

Hace un tiempo te criticaron por subir fotos tuyas en bikini a las redes...
Hay personas que aún creen que la inteligencia es proporcional al largo de la falda. Puedo salir desnuda y mis ideas van a seguir siendo las mismas. No sé si me presten la misma atención cuando las diga, pero son mías y siguen siendo valiosas. Todo pasa por querer descalificarte.

¿Solo es con las mujeres?
A un hombre jamás le dicen nada por cómo está vestido o qué foto subió. Nosotras sí tenemos el ranking de la periodista más guapa, la mejor vestida. Siempre estamos expuestas a eso y es parte del mundo en el cual nos ha tocado vivir.

¿Tu estatura ha sido impedimento para entablar una relación?
Me encantaba un chico en el colegio, me moría por él. Yo tenía 15 años y un día se me acercó y me dijo: ‘¿No te das cuenta? No me gustan las altas como tú’. Pensé durante años que a todos los hombres que eran más bajitos que yo, automáticamente no les gustaba. Hasta que de pronto conocí a mi exesposo, que mide 1.68 y yo 1.75. Una cosa en la que sí me fijo ahora es que si lo primero que me dicen: ‘Asu, ¿estás con tacos?’, entonces digo: ‘Avanza, avanza nomás’.

¿Algo que te guste particularmente de un hombre?
Físicamente me da exactamente lo mismo como sea, lo que me fascina y realmente me enamora, me cautiva, es la inteligencia. Mientras más inteligente sea, más interesante su conversación, su capacidad de contar cosas diferentes, de interesarse por todo y nada a la vez, me fascina. Para mí la inteligencia de un hombre es seductora.

¿Denunciar públicamente una agresión es volver a sufrirla?
Lo más difícil es asumir que has sido víctima de violencia, entenderlo y aceptarlo. Pero también es complicado porque lo vives en público, tu historia se conoce, la gente opina, te cree o no y eso lo hace más duro. Por otro lado te fortaleces; así como encuentras mucho rechazo, también hay empatía.

¿Qué tan difícil fue pasar al otro lado de la noticia?
Ha sido un proceso de crecimiento, de evolución. Me di cuenta de que tenía una fortaleza que no reconocía en mí, que era capaz de sobreponerme a muchas cosas. En vez de ser algo que acabó destruyéndome o volviéndome una persona triste, me dio fuerza, inspiración, valor para reconstruirme y evolucionar, ser una mejor persona, encontrar un nuevo propósito en la vida.

¿Después de lo que pasaste se puede seguir creyendo en el amor?
Siempre. Nunca jamás en mi vida he dejado de creer. No hay sentimiento más maravilloso, satisfactorio y esperanzador. Estoy absolutamente convencida de que a este mundo le falta quererse más.

¿Qué señales da un hombre para empezar a alarmarse?
Cuando te empiezan a tratar como una cosa, no respetan tu forma de ser. Desde que te dice cosas como: ¿Por qué sales con este amigo o amiga? ¿Por qué subes esta foto al Facebook? ¿Por qué te vistes así? Ese es el primer indicador.

¿Estás enamorada?
El problema de responderte eso es que de todas maneras me come el león, porque somos un país machista. Si digo que ‘sí’, van a decir: “¿Ya ven? Ya lo superó, no le costó nada”. Y si digo que ‘no’, dirán: “Pobre, quedó traumadita, nunca va a superar lo que pasó”. Prefiero guardarme esa respuesta.

¿Crees que ahuyentas a los hombres?
Soy superquerendona. Creo en la vida en pareja, en el amor, el matrimonio y por eso me casé. Yo no he dejado que una mala experiencia en mi vida defina mi relación con los hombres. Creo que hay tantos chicos maravillosos en el mundo y eventualmente haré ‘clic’ con alguno.

Te acusaron de lucrar con tu agresión escribiendo un libro...

En el Perú, nadie escribe un libro para ganar dinero. Ojalá fuera así y mucha más gente se podría dedicar a la cultura. Escribir ha sido un aporte a la sociedad desde mi experiencia profesional, que es precisamente ser periodista y contar historias que viven miles de mujeres todos los días.

¿Es fácil denunciar?

Las mujeres van a la comisaría y no pasa nada. Bueno, sí pasa algo: regresan a su casa y el hombre las mata.

Tienes un hijo, ¿cómo hacer para que los niños no cometan nuestros errores?
Nos tenemos que reeducar porque tenemos patrones machistas. Mi libro se llama: ‘No te mato porque te quiero’. Es una de las tantas frases bajo las que hemos construido nuestra identidad. “Si no eres mía, no serás de nadie”, “Antes muerto que verla con otro”, “Más te pego, más te quiero”... Son frases que construyen nuestro ideario del amor y que se asocian, la mayoría, con posesividad.

Gracias, Lorena, por compartir tu historia con nosotros.
A ustedes. Trome me acompaña desde que estaba en la universidad. Estudiaba en la Católica y lo compraba todos los días. Ese estilo claro de ustedes me inspiró a la hora de escribir mi libro. Son ‘La Biblia’.

Al terminar la entrevista decidimos acompañarla a su auto. Con su 1.75 m., ella siempre llama la atención por donde va. “Si no fuera mujer, ¿me hubiesen acompañado?”, nos pregunta con una gran sonrisa. Y así se fue, dejándonos algo en qué pensar. A su estilo, siempre combatiendo. 

AGRADECIMIENTO: LOCACIÓN RESTAURANTE ‘KAÑETE’- JIRÓN SANTA ROSA 345 / SURQUILLO

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