Lorena Alvarez obtuvo justicia tras denunciar por violencia doméstica a su expareja Juan Mendoza. Foto: Instagram
Lorena Alvarez obtuvo justicia tras denunciar por violencia doméstica a su expareja Juan Mendoza. Foto: Instagram

SE HIZO JUSTICIA. En el año 2017, , denunció a su expareja Juan Jorge Mendoza Pérez por violencia doméstica. Hoy esa historia llega a su final luego que el 16 Juzgado Penal Liquidador de la Corte Superior de Justicia de Lima lo condenara 1 año y 8 meses de prisión suspendida por el delito de lesiones leves.

LEE TAMBIÉN: Papá de Melissa Paredes va al departamento del ‘Gato’ Cuba y se lleva hasta bikinis de su hija

Al respecto, la comunicadora se pronunció a través de su cuenta de Twitter y agradeció a su familia y amigos por su apoyo incondicional. Asimismo, también se mostró agradecida con su casa televisiva de Latina.

“A Latina por dejarme seguir haciendo lo que sé. Soy periodista hace 15 años y estoy orgullosa de la carrera que he construido. Una que comenzó mucho antes de llegar a una comisaria en setiembre de 2017, escribió.

Álvarez precisó que “no ha sido fácil tras varios años de peritajes, declaraciones, dolor y desesperanza”. Señaló que cada paso comprobó la denuncia que le interpuso.

Aquellos incrédulos o con agenda propia, que me descalifican agrediéndome porque no calzo en su estereotipo de cómo es y debe actuar una víctima, su falta de empatía y consecuencia, no es mi problema. El horror al que sobreviví no se lo deseo a nadie”, dijo.

LEE TAMBIÉN: Periodismo deportivo peruano de luto, falleció Pierre Manrique

Soy afortunada de poder llevar tratamiento psicológico, neurológico, rehabilitación física. Tengo secuelas permanentes, pero no me definen. Estoy orgullosa de haberme reconstruido, tener una vida plena, sana y feliz al lado de un hombre maravilloso. De formar una familia juntos”, agregó.

LORENA ENVÍA MENSAJE A LAS MUJERES

La periodista de Latina, Lorena Álvarez, también exhortó a las mujeres que estén pasando por una situación familiar a no callar y a denunciar a sus agresores.

“Si persistí es para dejarle una advertencia a las que puedan venir luego. Las denuncias y las sentencias permiten tener información. Yo no la tuve y pudo costarme la vida. Gracias a todos los que sin conocerme fueron solidarios. Por sus palabras de aliento en público y en privado”, escribió.

Este caso, esta historia, este capítulo de mi vida, llega a su final. No tengo más que decir al respecto porque me hace daño recordar. Pero que quede claro: en el Perú, hoy, un agresor, con mucho poder, ha sido sentenciado. Uno menos. Gracias a todos. Triunfó la verdad, finalizó.

TE VA A INTERESAR