Melissa Peschiera desesperada por acosador: Pese a denuncias autoridades no hacen nada por protegerla

Melissa Peschiera denunció por tercera vez a José Carlos Andrade Beteta, quien la sigue a ella y a sus hijos desde el 2016. Autoridades no lo detienen porque no hay ‘flagrancia’, pero él sube videos a YouTube donde se le ve que está en la esquina de su casa

Melissa Peschiera
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La periodista Melissa Peschiera denunció ayer, por tercera vez, a José Carlos Andrade Beteta, el sujeto que desde hace tres años la acosa y hasta llegó a dejarle flores, por su cumpleaños, en la puerta de su casa donde vive con sus tres hijos.

Luego del tuit que publicaste, ¿ya denunciaste al acosador o solicitaste garantías para ti y tu familia?
Es frustrante, espantoso y no se lo deseo a nadie. Esto no funciona, no avanza. Estoy en la comisaría haciendo una nueva denuncia y no es más que burocracia, más tiempo, más dinero, más papel, más tinta y nada más.

¿Cuánto tiempo llevas así?
Desde el 2016, es la tercera vez que interpongo denuncia mientras el acosador José Carlos Andrade Beteta está sentado en su casa almorzando tranquilo.

Este es un daño psicológico y un delito, ¿por qué no lo atrapan?, ¿qué justificación te dan para no detenerlo?
No hay flagrancia, por eso tenemos 54 feminicidios a la fecha. El sistema no funciona. Mira el canal de YouTube, ‘Zabulón Maler’, ahí me deja mensajes, del reglaje que me hace y también a mis hijos desde la esquina de mi casa. En su cuenta de Instagram también deja publicaciones, saluda a mis hijos por sus cumpleaños y a mi hermana como si fueran su familia. No sé a quién denunciar, a quién más buscar, a quién más contarle para que esto pare.

Este tipo tiene un problema psiquiátrico, ¿no?
Me imagino. No creo que alguien dentro de los parámetros ‘normales’ dedique tanto tiempo para acosar a una persona. Esto es insano.

¿Qué piensas hacer?, ¿Cambiar de domicilio?
Me encantaría mudarme a Marte, pero como miles de mujeres no tengo a dónde más ir. Es mi casa, la casa de mis hijos y no tenemos otro lugar. Nadie comprende hasta que lo vive y el sistema no sirve, las autoridades han perdido el sentido común, han sido devorados por tanta burocracia. 

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