SALSA TROME: Willy Rivera, su canción sobre 'El Señor de los Milagros' y una crítica

Esta es la primera entrega de SALSA TROME. Willy Rivera también dejó una bomba: "Hay que ser único, por qué copiar… Héctor Lavoe ya murió, no es Jesucristo, no es Dios"

La Salsa tiene apasionados seguidores en el Perú. De eso nadie duda. Es por eso que desde hoy le daremos un espacio semanal. Eric Castillo  (síguelo en Twitter como @salserobravo) escribirá no solo para conocedores, sino para aquellos que quiere aprender más de la Salsa, este conglomerado de ritmos caribeños que ha entrado con fuerza, por generaciones, al corazón de millones de peruanos.

Octubre es el mes de la fe, donde la desbordante veneración hacia el Señor de los Milagros tiñe las calles de morado, con olor a incienso y el suavecito turrón en cada esquina. Y la salsa también ha reflejado la devoción del pueblo peruano, destacando el tema ‘Cristo de los Milagros’ de Willy Rivera, que se ha convertido en un clásico no solo por su mensaje, sino por ser una buena rumba.
Charlamos con el cantante chalaco sobre esta composición y nos contó su fervor por el Cristo Moreno, su encuentro con Dios y algunos conceptos sobre la salsa peruana actual. Con casi 30 años de carrera, Willy es una voz autorizada.

“Era el año 98 y había quebrado el negocio de Ralph Mercado (RMM) en Nueva York y me quedé sin disquera. Fue ahí que Samir Giha me convenció de firmar por su sello Mega y decidí lanzar otro disco romántico, o sea, más de lo mismo. Pero quería hacer algo diferente e incluí una canción dedicada a mi madre. Sin embargo, aún sentía que le faltaba algo más. Le dí vueltas y dije: 'una canción al Señor de los Milagros', eso fue contundente”, recuerda Willy.

Sin embargo, nos confiesa, que no quería hacer algo por ‘solo cumplir’, y decidió que fuera un ‘Aguinaldo’. “Desde el principio dije que lo haríamos en Aguinaldo, con sabor muy boricua, y terminaría en salsa. Lo grabamos y salió chévere. Fue loco y aventurero. A las pocas semanas el tema pegó, y las radios me pedían versiones. Desde ese momento, Cristo de los Milagros se quedó en el repertorio y está en todos mis shows”, agrega.

Antes de seguir, el Aguinaldo es un ritmo campesino puertorriqueño. En ‘La Fama’, Héctor Lavoe hace referencia a este ritmo al afirmar: Ay, mi cantar es único, a nadie se lo copié… canto guajiras, bolero, aguinaldo y guaguancó. ‘Canto a Borinquén’ del disco ‘Asalto Navideño’ es un ejemplo del aguinaldo que interpreta Lavoe.

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Pero volvamos al diálogo con Willy Rivera.

Es un tema con mucho sabor, con rumba, lejos de la salsa ‘sensual’ que te caracteriza…
Es que soy un rumbero, es mi esencia. Estoy etiquetado como cantante romántico y sensual, pero soy sonero. Yo crecí con las moñas alargadas y aumentadas de Nueva York, escuchando a Willie [Colón] y Héctor [Lavoe], a Fania, Allegre All Stars, Celia y la Matancera. Cuando empecé tomé lo que había, era la época de la salsa romántica y estoy agradecido a la salsa sensual porque me dio la oportunidad de convertirme en cantante.

¿Y eres devoto del Señor de los Milagros?
Si. Dios es el Señor de los Milagros. Hice la canción con mucho gusto y, a donde vamos la tocamos. El Señor de los Milagros es la tradición peruana más reconocida desde el punto de vista religioso, y siendo sinceros, un poco de espiritualidad nos hace bien a todos.

¿Eres muy espiritual?
Conocí a Dios, tuve una experiencia íntima con Dios en el 2002. Sucedió justo cuando tenía la necesidad de tener ajustes en mi vida, en mi familia, en mi matrimonio. Escuché su voz, y eso cambió varias cosas de mi vida… fue Dios, fue el Señor de los Milagros.

¿Y hoy cómo vives?
Ha sido una experiencia que ha determinado mi cambio como hijo, padre y esposo, que me marca hasta hoy. Aunque, a veces salgo del rebaño, ja, ja…


Sin salirnos de la música, ‘Cristo de los Milagros’ también tiene su versión en vals criollo y lo cantaste dentro de la Iglesia de Las Nazarenas…
Eso fue para el programa ‘Una y mil voces’ de Bartola, fue un momento solemne por toda la composición que se puso para la grabación. Es imponente estar ahí dentro y poder interpretar porque considero que la Iglesia es más un lugar para veneración. Además, más que un cantante romántico, me defino como cantante, y me gusta el vals. Hicimos una versión con guitarras y cajones, sin la agresividad que tiene la salsa. Había que tener respeto.


‘HECTOR LAVOE NO ES DIOS’
Antes de ser cantante de salsa, Willy Rivera se desempeñó como diseñador publicitario
por unos años, hasta que encontró la oportunidad de ingresar a una orquesta. Dos años más tarde, en 1989, grabó ‘El cariño es como una flor’ junto a Pitín Sánchez y empezó el boom de la salsa sensual.

“Apenas acabé el colegio tuve un año de vagancia en mi Callao querido. Andando en las esquinas, perdiendo el tiempo. Pero nunca probé la droga por las experiencias horribles de mis hermanos, yo tenía una advertencia en la vida y siempre me alejé de toda esa porquería. Mi hermana mayor me matriculó para estudiar Dibujo publicitario, empecé a trabajar y luego busqué mi camino a la música”, nos recuerda Willy.


¿Qué se necesita para ser un buen salsero?
Hay que amar la música, hay que escucharla, crecer con ella… no importa en dónde vivas, en el Callao, en San Juan de Lurigancho o Comas. Uno debe de nutrirse de lo bueno, escuchar el sonido de los sesenta, setenta, a los grandes y luego ir buscando su camino.

¿Ser chalaco es un plus para un buen salsero?
Claro, es el nombre, es un barrio con tradición, hay una identificación. Pero ojo, hay que trabajar mucho y no encasillarte en eso. El hecho de cantar salsa romántica no significa que no vayas a sonear, la salsa es rumba. He visto a muchos que siempre repiten los soneos del disco, sinceramente, es atroz.

¿Y Willy cómo trabaja?
Yo me quedo con una frase de Mario Vargas Llosa, de que no existe la inspiración divina que lo hace escribir como poseído una novela, sino que él busca a su musa porque conoce sus limitaciones y trabaja metódicamente. Eso es contundente, y no queda más que trabajar y trabajar. La música no es ajena a eso.

Te gustan los nuevos nombres de la salsa peruana…
Me gusta que gente como Josimar, César Vega, Zaperoko estén sonando con fuerza, hacen un buen trabajo… pero ojo, y como dice todo el mundo, esas canciones no son suyas, y espero que llegue el momento en que graben sus propios temas. Ya es hora de que apuesten por lo suyo. El mundo nos mira y es bueno sobresalir por llevar tu propia bandera.

Hay que tener identidad…
Hay que ser único, por qué copiar… Héctor Lavoe ya murió, no es Jesucristo, no es Dios. Fue un grande, nos gusta a todos y vamos a recordarlo con sus canciones, hay que disfrutarlo. Pero no va a ver otro Héctor Lavoe, y cada quien debe de arar su propio camino. Estos muchachos son buenos, talentosos y espero que tengan sus propios éxitos.